
MADRID, 17 Abr. – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha calificado su plan de paz como un «fracaso nacional», en la medida que no ha conseguido un acuerdo con los principales grupos armados, a pesar de haberlo prometido durante su campaña. En este contexto, ha lamentado que el país aún no logre formar una nación unida y continúe con el ciclo de violencia interna.
Al respecto, Petro expresó: «No es un fracaso personal, es nacional. Tienes un país que en su historia republicana ha estado en 50 guerras matándose entre sí». Estas declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en ‘Los Desayunos’ de RTVE y EFE, durante su asistencia a una cumbre progresista en Barcelona.
A lo largo de su intervención, el presidente reconoció que este hecho también refleja una derrota política personal. «Fracaso nacional y mío, pero tenemos que encontrar la manera de que no nos matemos entre nosotros», enfatizó.
Pese a los altos niveles de violencia, Petro destacó que se ha conseguido reducir el número de muertes violentas en los últimos años. «Hoy tenemos la mitad de la tasa de homicidios de Ecuador, y la tasa de homicidios actual es la más baja de Colombia desde 1993, gracias al proceso de paz con la FARC», subrayó. Además, vinculó la violencia con la demanda internacional de cocaína, que proviene de Europa y Estados Unidos.
«Es la codicia lo que está provocando la muerte de los colombianos, debido a un mercado y a un producto que no producimos nosotros», lamentó, sugiriendo que «hay que desnarcotizar a Colombia», y enfatizando que «la inmensa población no tiene nada que ver con el narcotráfico». Propuso en su lugar la promoción de la gran producción de alimentos que el país ofrece.
Reconoce fallos en la conformación de su gobierno
Petro se mostró contundente al reconocer sus errores en la selección de miembros de su gabinete durante sus cuatro años en el cargo, señalando que eligió «un poco de gente que no servía» en base a su «amplitud ideológica», creyendo que era posible formar gobiernos plurales.
El presidente admitió: «Cometí una tontería que me está costando mucho, así como a Colombia», explicando que confió en personas que se definían como del centro político, pero que resultaron ser de la derecha del expresidente Álvaro Uribe. «Lo primero que hicieron fue traicionarnos», lamentó.
Petro también se refirió a «unas traiciones al pueblo colombiano, al programa que había votado el pueblo de Colombia», haciendo alusión a que casi se intentaron replicar las circunstancias de Syriza en Grecia, sin entrar en más detalles. Anunció que abordará este tema en un libro que planea publicar próximamente.
En lo que respecta a su futuro político, Petro manifestó que dependerá del resultado de las elecciones de mayo. «No tengo ni idea (…) Todavía no he decidido qué voy a hacer. Todo depende del voto que viene. Si ese voto nos regresa al pasado y a la muerte, yo ya no podría subsistir», afirmó.
Finalmente, el presidente colombiano resaltó que el pueblo tiene la libertad de decidir: «El pueblo decide en Colombia libremente. Decide si me manda al ostracismo o si manda el proyecto político de Colombia hacia un futuro mejor, o insiste en el camino que construye una democracia multicolor y exporta al mundo la vida, no la muerte».
