Bogotá (EFE) – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que el Gobierno de EE.UU. le reactivó su visa hasta el final de su mandato, el cual concluirá el próximo 7 de agosto. La visa había sido cancelada en septiembre de 2025.
“Mi visa hacia EE.UU. como presidente me fue devuelta hasta el final del mandato. Después realmente no necesito visa”, manifestó Petro en su cuenta de X.
El mandatario también expresó su deseo de que su nombre sea retirado de la “lista” del Departamento del Tesoro de EE.UU. en una referencia a su inclusión, en octubre del año pasado, en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), conocida como ‘Lista Clinton’. Esta inclusión se dio tras acusaciones del entonces presidente estadounidense, Donald Trump, quien lo señaló como un “líder del narcotráfico”.
“Mi visa hacia EE.UU. como presidente me fue devuelta hasta el final del mandato. Después realmente no necesito visa, pero espero, dado que no hay razón alguna para estar allí, que se me retire de la lista por decisión propia del gobierno de EE.UU.”
— Gustavo Petro (@petrogustavo) marzo 17, 2026
En septiembre de 2025, EE.UU. revocó la visa a Petro después de que el presidente colombiano participara en un evento en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU, en el cual instó a militares estadounidenses a desobedecer órdenes de su Gobierno en relación con la guerra en Gaza. El Departamento de Estado calificó esas declaraciones como “imprudentes e incendiarias”, justificando así la retirada del visado al considerar que el presidente colombiano había incitado a la desobediencia y a la violencia.
Crisis en la lucha antidrogas bilateral
A pesar de la revocación del visado, el gobierno de EE.UU. le otorgó a Petro un permiso temporal de ingreso para una reunión que sostuvo el 3 de febrero con Trump en Washington, en un intento por mejorar las relaciones bilaterales.
Durante esa misma semana, el mandatario colombiano participó en varias actividades en la capital estadounidense. Posteriormente, el 6 de marzo, Petro volvió a viajar a EE.UU. para asistir en Chicago a las honras fúnebres del pastor Jesse Jackson.
La relación bilateral entre Bogotá y Washington ha sufrido tensiones desde enero de 2025, cuando comenzó el segundo mandato de Trump, lo que dio lugar a fuertes discrepancias con el Gobierno colombiano.
La primera gran crisis ocurrió cuando Petro se negó a recibir vuelos militares estadounidenses con ciudadanos colombianos deportados, argumentando que se trasladaron en condiciones inhumanas. Como respuesta, Trump amenazó con imponer aranceles y sanciones económicas contra Colombia.
Las discrepancias se prolongaron en los meses siguientes, particularmente en lo que respecta al enfoque de la lucha antidrogas, que resultó en la descertificación de Colombia por parte de EE.UU. en esta materia, así como en la imposición de sanciones contra funcionarios colombianos, incluyendo al propio presidente.
La tensión en la relación comenzó a disminuir tras una llamada entre Petro y Trump a principios de enero, lo que dio pie a reuniones de alto nivel entre funcionarios de ambos Gobiernos y al encuentro que sostuvieron ambos mandatarios el 3 de febrero.
