Si te sorprendiste con lo que hizo Francia en la industria automotriz, debes quedarte a ver qué harán estos tres países juntos. El objetivo es impulsar la tecnología de la eólica flotante, que es la clave para instalar turbinas a kilómetros de la costa, en aguas profundas donde las turbinas comunes no pueden llegar.
Esta tecnología nos da acceso a las zonas más ventosas y poderosas del océano, como el Mar Céltico y el Océano Atlántico, que tienen un potencial energético enorme. Para conseguirlo, los países están invirtiendo una gran cantidad de dinero en infraestructura.
La empresa británica ABP planea gastar más de 500 millones de libras en un puerto en Gales para transformarlo en un centro gigante de turbinas flotantes, lo que creará miles de nuevos puestos de trabajo. Luego tenemos al puerto de Brest, en Francia, que invirtió 250 millones de euros en una nueva terminal.
Irlanda no se queda atrás, pues está preparando el estuario de Shannon para producir hasta 30 GW de energía eólica de aquí al año 2050, demostrando que esto no es un simple experimento, sino una nueva actividad industrial a una escala gigantesca que cambiará la energía de Europa.
Puertos unidos jamás serán vencidos
El plan de esta alianza es agrupar a los puertos dispuestos a trabajar juntos para diseñar instalaciones específicas y establecer reglas comunes para la operación, el ensamblaje y el mantenimiento de estas gigantescas turbinas flotantes.
Compartir el conocimiento y la experiencia de los proyectos es esencial para empezar rápidamente con la producción en masa. La idea es que, sin importar si una pieza se fabrica en el Reino Unido o en Francia, todos los puertos estén listos para recibirla, ensamblarla y enviarla al mar de forma eficiente.
Sin duda, la FLOW Ports Alliance es el hito más importante para la energía eólica en años. Su éxito significa acceder a una energía limpia, abundante y descentralizada que reducirá la dependencia de combustibles contaminantes. Países con grandes costas y puertos profundos, como España, están en la mira para unirse. Así, entre todos, ayudaremos a nuestro planeta y produciremos enormes cantidades de energía, sin la necesidad de salir a buscarla fuera de la Tierra.
