La vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, ha rechazado el apunte realizado por el magistrado del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, que mostró su «estupor» ante el hecho de que un investigado en la situación del exministro José Luis Ábalos continúe manteniendo el acta de diputado. Las declaraciones de Montero se dieron este 16 de octubre de 2025, durante una sesión en el Congreso, donde afirmó: «Cada poder debe intervenir en su ámbito».
Fuentes gubernamentales han censurado las palabras de Puente, argumentando que trascienden su ámbito de competencia. «Es como si el Legislativo se queja del Poder Judicial», apuntaron. Estas afirmaciones están relacionadas con el auto emitido el día anterior, donde Puente había hecho un llamamiento a la «reflexión», dado que el exministro Ábalos continúa siendo diputado a pesar de los «consistentes indicios» de haber cometido «muy graves delitos».
El juez descartó la prisión para Ábalos
No obstante, Puente decidió no ordenar prisión provisional para Ábalos, aunque advirtió sobre un creciente riesgo de fuga y mencionó que los indicios en su contra son ahora más «robustos», basándose en un informe reciente de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre su situación patrimonial.
Las palabras del magistrado han generado divisiones en el PSOE y el PP. Dirigentes de la Cámara Baja, como el vicepresidente Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, recordaron que la Mesa del Congreso no contempla un cambio en el reglamento para expulsar a Ábalos. Gómez de Celis incluso sugirió que Ábalos podría considerar presentarse a unas elecciones que le permitiesen buscar mayorías para su protección política.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en contraste, apoyó las declaraciones del juez y expresó su propio «estupor» por la situación de Ábalos, quien sigue votando conforme a las instrucciones del presidente Pedro Sánchez.
