Las navieras han movilizado a sus equipos para contactar individualmente a los clientes y ofrecer soluciones caso por caso. El 8 de agosto de 2023, la agencia de viajes monegasca Star Croisières fue declarada en quiebra, dejando a miles de clientes de todo el mundo en tierra, incluyendo a decenas de españoles. Muchos de estos viajeros están viendo cómo sus planes de vacaciones han sido truncados y sus inversiones económicas están en grave riesgo.
La quiebra fue declarada oficialmente por los jueces del Tribunal de Primera Instancia de Mónaco el martes 5 de agosto. Se reveló que la empresa tenía un pasivo de 8.000.000 euros frente a unos activos de 4.300.000 euros al 30 de julio, según el diario Monaco Matin.
El problema que ha afectado a miles de viajeros se replica en varios países: los clientes pagaron sus cruceros a Star Croisières, pero la agencia nunca abonó esos fondos a navieras como MSC, Royal Caribbean o Costa Cruceros. Como resultado, para las navieras, muchas de estas reservas «simplemente no existen», incluso para aquellos que tenían confirmaciones de viaje. Numerosos clientes descubrieron alarmados el problema días antes de su salida, siendo ‘rechazados’ al intentar embarcar y teniendo que asumir gastos adicionales significativos.
Según aseguran los pasajeros en grupos de Facebook y WhatsApp, en los que se han organizado para iniciar acciones colectivas y declararse acreedores ante el liquidador, Star Croisières/Cruceros Plus no había pagado ninguna salida programada posterior al 4 de agosto de 2025. Esta situación ha sido calificada como una «estafa» por los afectados, quienes sostienen que la agencia demostró «mala fe desde el principio», dejando de pagar las reservas a MSC antes de presentar la quiebra.
Fundada en 2013, la compañía reportó ingresos de 23.000.000 euros en 2022-2023, superando los 16.000.000 euros de 2019. Sin embargo, esto no fue suficiente para cubrir sus deudas, agravadas por el Covid-19 y un «alquiler muy elevado». Muchos agentes de viajes consideran que la estrategia de precios de Star Croisières, que ofrecía cruceros a «precio de coste o con pérdidas», era una mala decisión, generando precios «atractivos pero insostenibles».
Miles de viajeros de todo el mundo habían pagado importantes sumas de dinero que, en algunos casos, superan los 30.000 euros por cruceros programados incluso para los años 2026 y 2027. La empresa con sede en Mónaco dejó de un día para otro de contestar las llamadas y correos electrónicos, lo que ha impedido que los pasajeros conozcan la situación de sus reservas.
Un único mensaje fue emitido a comienzos de agosto, donde se aseguraba que la sociedad SARL Star Croisières/Cruceros Plus ya no podía «cumplir sus compromisos» y que se había visto obligada a presentar una solicitud «para que se declare su estado de insolvencia». Los empleados despedidos llevaban meses sin recibir su sueldo.
Esfuerzos por una solución
Ante esta situación, MSC Cruceros, una de las navieras más afectadas, ha movilizado a su equipo para contactar individualmente a los clientes y ofrecer soluciones personalizadas. La compañía ha emitido un mensaje a los clientes afectados explicando que, tras la liquidación judicial de la agencia, «algunas reservas no se pudieron finalizar debido a la falta de transferencia de fondos».
MSC ha aclarado que, si el cliente ha pagado íntegramente el crucero, «se puede realizar sujeto a comprobante de pago», mientras que, en caso de haber pagado un depósito, se podrá liquidar el saldo directamente con MSC para confirmar la reserva. «En cualquier caso, se le transmitirá un documento a firmar para permitir a MSC Cruisieres tomar las medidas necesarias con el liquidador judicial», agrega el comunicado.
Finalmente, comunicaron que sus equipos se pondrán en contacto con los viajeros durante los próximos días para ayudarles en estos procedimientos: «Sabemos lo mucho que estas vacaciones significan para ti, y haremos todo lo posible para aprovecharlas al máximo, sin importar las circunstancias», concluyeron.
Españoles afectados
Entre los afectados se encuentran varias familias españolas, como una familia malagueña que abonó 4.688 euros por un viaje familiar de ocho días en el MSC World Europa. Al intentar formalizar el check-in de su camarote, se dieron cuenta de que Star Croisières/Cruceros Plus no había pagado la reserva a MSC. Tras presentar una denuncia en la comisaría de policía, otros afectados de distintas provincias se unieron a su cruzada que finalmente ha dado frutos, ya que parece que finalmente podrán disfrutar del viaje soñado.
Otras familias de Madrid se encuentran en una situación complicada, atrapadas en la tormenta de la quiebra entre dos cruceros. Contrataron un crucero de MSC a través de la agencia CrucerosPlus con salida desde Estambul, prevista para el 16 de abril. Sin embargo, dos días antes del embarque, mientras se encontraban en Turquía, recibieron una notificación de MSC informando que, «debido a problemas técnicos inesperados», no se podría operar el crucero programado. El MSC Sinfonía debía permanecer en puerto hasta que los problemas se resolvieran completamente.
En esta comunicación se aseguraba que, como compensación, se les devolvería el importe íntegro de su estancia. También les ofrecieron un vale de descuento comercial para un futuro crucero equivalente al 100% del precio pagado por este crucero, válido durante un año. Sin embargo, este bono no tenía valor en efectivo, no era transferible ni reembolsable, y solo podría utilizarse en nuevas reservas confirmadas antes de finales de abril de 2026.
Confiando en esta compensación, decidieron reservar un nuevo crucero con salida el 2 de septiembre de 2025, añadiendo un pago adicional de 900 euros para cubrir la diferencia de precio. No obstante, hasta la fecha no han recibido el reembolso prometido y están gestionando la reserva del nuevo crucero enviando el justificante de pago a MSC, ya que Cruceros Plus no ha transferido su dinero.
Recientemente, se ha publicado en el Boletín Oficial del Principado de Mónaco la declaración de quiebra de la agencia de viajes, nombrando a Alexia Prianti como administradora judicial y a Christian Boisson como síndico.
