Meliá Hotels International, a través de su filial portuguesa Ilha Bela, ha decidido finalizar de manera inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de sus marcas hoteleras en Cuba, afectando a un total de 15 hoteles. Esta decisión se produce en un contexto geopolítico marcado por el ultimátum de Estados Unidos hasta el 5 de junio para sancionar a empresas extranjeras que operan en la isla en relación con Gaeasa, un conglomerado militar estatal.
Motivos de la decisión
Según ha notificado la compañía a la Comisión Nacional de Mercados y Valores (CNMV), esta resolución, ya comunicada el 26 de mayo a la propiedad de los hoteles, responde a una serie de circunstancias imprevistas ajenas a la capacidad de gestión de Ilha Bela.
Lista de hoteles afectados
Los hoteles que se verán afectados son:
- Gran Hotel Bristol Habana Vieja Member of The Meliá Collection
- Innside Catedral Habana
- Meliá Buena Vista
- Meliá Cayo Santa María
- Meliá Jardines del Rey
- Meliá Las Dunas
- Meliá Península Varadero
- Paradisus Los Cayos
- Paradisus Princesa Mar
- Paradisus Río de Oro
- Paradisus Varadero
- Sol Caribe Beach
- Sol Cayo Santa María
- Sol Río de Luna y Mares
- Sol Varadero Beach
Impacto en la cadena hotelera
Desde Meliá han subrayado que el impacto de esta decisión es «limitado», ya que la gran mayoría de los hoteles se encuentran actualmente cerrados y sin actividad, a causa de los problemas energéticos y la caída de la demanda que ha estado sufriendo la República de Cuba.
No obstante, Ilha Bela está llevando a cabo planes específicos para realizar una desafiliación ordenada de estos hoteles, implementando los protocolos necesarios para informar de manera transparente a proveedores y clientes, según ha avanzado Meliá.
Situación del turismo en Cuba
En un informe sobre las recientes cuentas trimestrales, la empresa explicó que el inicio del año 2026 en Cuba estuvo comprometido de forma «significativa» a causa de la intervención de Estados Unidos en la región, lo que ha generado «una dificultad sobrevenida» para la obtención de combustible, afectando en gran medida al mercado turístico.
Adicionalmente, la falta de combustible de aviación provocó la cancelación de numerosas conexiones directas con el país, incluso desde su principal mercado emisor, el canadiense.
Ante este panorama, la hotelera mallorquina cerró gradualmente sus hoteles, culminando el primer trimestre con aproximadamente el 50% de la capacidad operativa, lo que impacta al número de habitaciones disponibles y a los indicadores operativos reportados.
Actualmente, el turismo en Cuba atraviesa una crisis sin precedentes, con una caída del 55,8% en la llegada de visitantes internacionales en los cuatro primeros meses del año, totalizando 328.608 turistas, tras un abril con apenas 30.551 viajeros.
Otras cadenas hoteleras que abandonan la isla
La decisión de Meliá se suma a la de otra hotelera española, Iberostar Hotels & Resorts, que también ha abandonado la isla al dejar de operar un total de 12 hoteles, desvinculándose de la cadena Gaviota.
Por su parte, Minor Hotels optó en febrero por retirarse de Cuba y dejar de gestionar dos establecimientos en La Habana bajo la marca NH.
Además, Royalton Hotels & Resorts, anteriormente Blue Diamond Resorts, decidió recientemente suspender su actividad en la isla, que consistía en la gestión de 62 hoteles bajo 10 marcas distintas, incluyendo el Royalton Paseo del Prado y el Hotel Inglaterra en la capital cubana.
La decisión de cerrar se ha atribuido a «una combinación de factores», que incluyen la reducción y suspensión de vuelos a Cuba, las dificultades operativas que afectan al destino y el deterioro de las condiciones de funcionamiento de los hoteles, según un correo electrónico de Duval Communication, que fue reportado por ‘Bloomberg’.
