
MADRID 19 Mar. (EUROPA PRESS) – El Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud (PAPPS) de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha manifestado este jueves su «preocupación y profunda decepción» ante el rechazo en el Congreso de la Proposición de Ley del PSOE para reducir la tasa máxima de alcohol permitida al volante de 0,5 gramos por litro de sangre a 0,2 (0,1 miligramos por litro de aire aspirado), con los votos en contra de PP, VOX, UPN y ERC.
En un comunicado, la organización médica califica esta decisión como «contraria a la evidencia científica disponible y a las recomendaciones de los organismos nacionales e internacionales en materia de seguridad vial y salud pública».
«Se ha perdido una oportunidad relevante para reducir la morbimortalidad asociada a los accidentes de tráfico en nuestro país», advierte la semFYC, que ha subrayado que los datos son «contundentes» y que aproximadamente el 30 % de las muertes por accidentes de tráfico en España están relacionadas con el consumo de alcohol.
La entidad recuerda que «el alcohol deteriora las capacidades psicomotoras, disminuye la atención, altera la percepción del riesgo y aumenta el tiempo de reacción», factores determinantes en la génesis de siniestros viales con consecuencias graves o mortales.
Desde una perspectiva de salud pública, la organización considera «difícil comprender que no se haya priorizado una medida preventiva de alto impacto poblacional». «La evidencia científica es clara: no existe un nivel seguro de consumo de alcohol compatible con la conducción», añade la semFYC, enfatizando que «cualquier umbral permisivo implica asumir un riesgo evitable».
En este sentido, la organización aboga por una regulación «más estricta, idealmente basada en el principio de ‘alcohol cero al volante'», como una de las intervenciones más eficaces para reducir lesiones, discapacidades y fallecimientos evitables. Este enfoque se alinea con las estrategias de seguridad vial adoptadas por diversos países que han logrado descensos significativos en la siniestralidad.
Por todo ello, la semFYC hace un llamamiento a los grupos parlamentarios, especialmente aquellos que han votado en contra de esta iniciativa, para que «reconsideren su posición y retomen el debate en los próximos meses, con el objetivo de aprobar una normativa más ambiciosa y coherente con la protección de la salud de la ciudadanía».
