Manos Limpias ha presentado este lunes una denuncia en el Tribunal Supremo (TS) contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por incitar directa o indirectamente al odio y a los desórdenes públicos. La denuncia está relacionada con el apoyo que Sánchez dio a las protestas contra Israel en el marco de La Vuelta ciclista a España, que en su última etapa derivaron en altercados obligando a cancelar el evento.
En su denuncia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la organización solicita al alto tribunal que abra «diligencias penales» contra Sánchez y contra las exministras de Podemos Ione Belarra e Irene Montero, ambas aforadas. Se les acusa de haber promovido o incitado al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra el grupo de ciclistas del equipo Israel-Premier Tech, así como de incitar a desórdenes públicos.
Manos Limpias argumenta que horas antes del final de La Vuelta, Sánchez mostró «con rotundidad, con apasionamiento, y violentamente, una arenga de apoyo a los manifestantes que iban a reventar el final de la vuelta ciclista en la ciudad de Madrid». La organización señala que el presidente sabía que las manifestaciones en etapas anteriores habían sido violentas y que la manifestación en Madrid, por el amplio dispositivo policial, era previsible que alcanzara dimensiones incalculables.
OBJETIVO CONSEGUIDO
La organización ha lamentado que «en el grupo de las fuerzas de orden se produjeron más de 25 heridos» y que hubo «dos únicas detenciones», añadiendo que se preveía que «se iban a producir esos graves desórdenes públicos». Según Manos Limpias, el «objetivo» de cancelar el final de la competición «se consiguió» y Sánchez «contó con el apoyo presencial de varios ministros de su Gobierno y con las arengas para reventar el final de carrera de Belarra y Montero».
Manos Limpias también considera que se ha podido producir un delito de atentados a la autoridad y a sus agentes, así como desobediencia, además de señalar «daños económicos entre otros» a las empresas publicitarias que promocionan la competición y a la imagen de España a nivel nacional e internacional.
En la misma línea, la asociación Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) ha anunciado que presentará una querella contra Pedro Sánchez y ministros de su Gobierno ante el Supremo para que «se depuren las responsabilidades legales correspondientes y se restablezca el respeto a la ley y a las instituciones».
