El presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se reunió el pasado viernes en Barcelona con empresariales españoles en un encuentro de «alto nivel» que analizó las oportunidades de negocio e inversión en sectores clave, así como el compromiso para seguir buscando nuevas vías de colaboración en proyectos estratégicos. La cita tuvo lugar en el marco de la I Cumbre España-Brasil y del Global Progressive Mobilisation (GPM) que se celebra en la ciudad condal.
Al acto, celebrado en el hotel Gran Meliá, asistieron altos representantes de la CEOE, del Ministerio de Economía, de APEX Brasil y de la Cámara de Comercio de España. La inauguración del evento corrió a cargo del vicepresidente de CEOE y presidente de Foment del Treball Nacional, Josep Sánchez Llibre; el presidente y CEO de APEX Brasil, Laudemir Müller; y el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet.
Durante la jornada, intervinieron el ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil, Márcio Fernando Elias Rosa; su homólogo de Energía y Minas, Alexandro Silveira; la vicepresidenta tercera del Gobierno de España y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen Muñoz; y la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, junto a destacados representantes de instituciones y empresas de ambos países.
Lula da Silva puso de relieve «la solidez de las relaciones bilaterales» y la importancia de avanzar en una agenda económica conjunta que impulse la inversión, el desarrollo sostenible y la creación de empleo. El mandatario brasileño destacó el «carácter histórico del encuentro», señalando que se trataba de la primera cumbre empresarial de esta naturaleza entre ambos países, y subrayó el amplio potencial aún por desarrollar en la relación económica bilateral.
En este sentido, resaltó el creciente flujo de inversiones entre España y Brasil, así como el papel crucial del tejido empresarial en el fortalecimiento de estos vínculos y agradeció especialmente a los empresarios españoles su respaldo al acuerdo entre la UE y Mercosur.
AAGESEN
La vicepresidenta Sara Aagesen destacó que, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y las tensiones geopolíticas, las alianzas entre España y Brasil adquieren un valor estratégico. «España y Brasil hemos venido trabajando a ambos lados del Atlántico para avanzar en una misma dirección. No como simples socios comerciales, sino como aliados estratégicos que quieren construir juntos un futuro más limpio, más justo y más competitivo», afirmó.
La secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, reafirmó que «Brasil es un socio estratégico, prioritario para España y un actor clave en Iberoamérica». También se refirió a la consolidación de vínculos basados en la confianza mutua, la complementariedad de ambas economías y una creciente integración empresarial.
SÁNCHEZ-LLIBRE
Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment, subrayó la importancia de la colaboración público-privada para impulsar la internacionalización de las empresas. Describió a Brasil como un socio estratégico, no solo porque es la principal economía de América Latina, sino también por la madurez de una relación bilateral consolidada a lo largo de décadas.
«Hemos visto avances en Brasil en cuanto a modernización económica y regulatoria, la reforma fiscal en curso y su proceso de adhesión a la OCDE, que refuerzan la seguridad jurídica y el atractivo para los inversores», agregó.
MÜLLER Y BONET
Laudemir Müller, CEO de APEX Brasil, enfatizó el renovado protagonismo internacional de Brasil en los últimos años, gracias a una estrategia activa de promoción comercial e inversión. Por su parte, José Luis Bonet señaló que «más allá de las cifras que sitúan a Brasil como cuarto destino de la inversión española en el exterior», la presencia de las empresas en este país refleja un compromiso a largo plazo con impacto económico y social.
«Estamos convencidos de las enormes oportunidades que se presentan y de que la próxima entrada en vigor del Acuerdo Interino del Tratado UE-Mercosur, que ambos países han contribuido a impulsar, abre nuevas puertas para que Brasil y España se consoliden como plataforma de acceso de nuestras empresas en ambos mercados regionales», concluyó.
