Federación Pantalla, que representa a 185 festivales a través de ocho coordinadoras territoriales, ha exigido al Gobierno, al ICAA y a los Gobiernos autonómicos la revisión del sistema de ayudas destinado a los festivales en el Estado «para garantizar la equidad y la estabilidad de los eventos».
La entidad hizo esta denuncia el pasado jueves en un comunicado en el que argumenta que los festivales de cine «son motores de dinamización cultural a lo largo de todo el territorio, generan empleo especializado y garantizan el acceso al cine donde las salas comerciales no llegan».
No podemos permitir que el código postal de un festival determine su supervivencia, aseguró la presidenta de Federación Pantalla, Cristina Gómez. «Queremos visibilizar que los festivales de cine somos un oasis para la diversidad cinematográfica y la mayor herramienta de cohesión territorial que tiene el audiovisual español, y alertar del peligro de desinversión que estamos observando. Necesitamos ayudas coordinadas, con criterios unificados, y un marco estatal que entienda la diversidad en nuestro sector».
Gómez advirtió que sin una financiación adecuada y procesos eficientes, la voz cultural puede apagarse, lamentando que se están «echando por tierra muchas oportunidades laborales y externalidades positivas«.
Federación Pantalla enfatizó que los festivales de cine «no solo son ventanas de exhibición«, sino agentes cruciales para el acceso a la cultura en todos los territorios, especialmente en el ámbito rural. Por lo tanto, exige que la financiación pública se adapte a las especificidades de los diversos festivales o muestras, incluyendo la agilización de procesos que, habitualmente, llegan tarde para la supervivencia de las estructuras profesionales.
Además, solicita un compromiso institucional basado en el reconocimiento del papel cultural y territorial que desempeñan los festivales, que no deben ser vistos exclusivamente como una industria, sino como «una herramienta de acceso a la cultura, cohesión social y dinamización territorial«. Por ello, advierte del peligro de la desinversión pública y pide que las políticas públicas reflejen ese valor estratégico, atendiendo de manera coordinada a las posibilidades competenciales.
Entre sus solicitudes destaca la creación de un Plan Estatal adaptado a la diversidad del sector, teniendo en cuenta las diferencias entre festivales rurales, urbanos e internacionales, y evitando la aplicación de criterios homogéneos que no reflejan la realidad del territorio.
Asimismo, reclaman estabilidad y agilidad administrativa, afirmando que el sector «no puede sobrevivir a ciegas ni con una mirada a corto plazo». Exigen la armonización de calendarios para que las resoluciones y los pagos lleguen a tiempo y se evite la asfixia financiera «que ya está haciendo desaparecer festivales«.
Federación Pantalla también demanda una financiación estructural y plurianual, así como la reducción de la dependencia de convenios nominativos y ayudas puntuales. El objetivo es reforzar la profesionalización del sector, garantizar la estabilidad de los equipos y fomentar la creación de industria cultural en el territorio.
Desigualdad en los territorios
Federación Pantalla advierte que la falta de una estrategia estatal común ha generado una notable desigualdad territorial en las ayudas autonómicas, con algunas comunidades contando con modelos relativamente estables, mientras que en otras existen festivales que enfrentan un «vacío institucional» que compromete su sostenibilidad y el acceso de la ciudadanía a la cultura.
Como ejemplos, mencionan a Aragón y Cataluña, que disponen de líneas específicas y marcos de apoyo sólidos. En contraste, el Illes Balears Film Festivals y FESCINEX (Coordinadora de Festivales de Cine de Extremadura) han denunciado problemas de profesionalización, excesiva dependencia del voluntariado, desajustes en plazos y falta de armonización que dificultan la planificación.
