El exlíder del PSOE de Madrid, Juan Lobato, y Pilar Sánchez Acera, su secretaria de política institucional y exasesora de Moncloa, declararon ante el Tribunal Supremo (TS) que no recibieron el «famoso ‘email'» que la defensa de Alberto González Amador —pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso— envió el 2 de febrero de 2024 al Ministerio Público ofreciendo reconocer dos delitos fiscales a cambio de un pacto.
El miércoles 5 de noviembre, ambos testigos inauguraron la tercera sesión del juicio contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, quien enfrenta una posible condena de seis años de prisión y 12 años de inhabilitación por presuntamente haber filtrado el mencionado correo a la Cadena SER el 13 de marzo de 2024.
Durante los interrogatorios, se centraron en los mensajes de WhatsApp intercambiados entre ellos en la mañana del 14 de marzo. En esa ocasión, Sánchez Acera envió a Lobato un ‘pantallazo’ con datos similares a los del email, el cual pretendía utilizar en el Pleno de la Asamblea de Madrid para cuestionar a Díaz Ayuso. Lobato manifestó que, al recibir la imagen, insistió en saber su origen: «Porque sino parece que me la ha dado Fiscalía», comentó en ese momento.
Lobato enfatizó que su requerimiento de información se basaba en la prudencia necesaria en política. «Yo no puedo decir que tuviera sospechas. Lo que tenía es prudencia porque sé interpretar lo que puede suponer una cosa u otra», recalcó. Además, destacó que» como técnico de Hacienda» era mejor no utilizar información que no estuviera «certificada». Para ello, acudió a un notario para protocolizar sus ‘whatsapp’ tras enterarse de que había un procedimiento judicial en marcha.
Llegó por la prensa y sin «indicaciones» de Moncloa
Sánchez Acera, por su parte, reiteró lo que había declarado en la fase de investigación: el pantallazo le llegó por «un medio de comunicación». Aunque no recordaba el nombre del periodista ni el medio, aseguró que recibíó la información minutos antes de reenviarla a Lobato. Cambió de móvil en septiembre de 2024, lo que le impidió comprobar quién le había facilitado la imagen, que consideró importante dada la relevancia del asunto en ese momento.
Lobato enfatizó que no recibió «indicaciones» de nadie, incluida la propia Sánchez Acera o del entonces secretario de Estado de Comunicación, Francesc Vallés, con quien también había hablado esa mañana sobre las noticias relacionadas con González Amador. Cabe recordar que el instructor de la causa había afirmado que en la Fiscalía recibieron órdenes de Moncloa para filtrar información vinculada a González Amador, aunque la Sala de Apelación consideró que esta afirmación «no ha sido acreditada con suficiencia».
Documento A y Documento B
Sánchez Acera subrayó que «nunca» recibió «el famoso correo del 2 de febrero». Clarificó que lo único que recibió fue un pantallazo y que no había constancia del remitente ni del destinatario en él. Lobato también declaró sobre este punto, mencionando que fue al notario para «acreditar que había dos documentos distintos»: uno que él recibió, denominado Documento A, y el que se publicó, llamado Documento B. En el Pleno de la Asamblea de Madrid siempre utilizó el Documento B. Además, ambos testigos aseguraron nunca haber enviado el pantallazo a ninguna otra persona.
Periodistas tenían la información antes que el FGE: «Yo sé que es inocente»
La tercera sesión del juicio también permitió escuchar a los periodistas que, en las horas clave de la presunta filtración, informaron sobre las negociaciones entre la defensa de González Amador y el fiscal del caso, Julián Salto. Todos los periodistas consultados se acogieron a su derecho constitucional a no revelar sus fuentes de información.
Según la causa, el fiscal general recibió el email del 2 de febrero en su cuenta personal a las 21:59 horas del 13 de marzo, después de que la jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, le rebotara el documento. José Precedo, del medio ‘eldiario.es’, relató que el 6 de marzo recibió un conjunto de documentos que incluían el expediente de Hacienda y el mencionado email, pero no lo publicaron de inmediato debido a la cantidad de información que debían corroborar.
Precedo también comentó que su fuente le prohibió exhibir el email y que sólo podía informar sobre él después de obtener autorización para no «dar pistas a la competencia», reafirmando su compromiso con el secreto profesional. Por su parte, Marcos Pinheiro, también de ‘eldiario.es’, confirmó esta versión, mientras que Esteban Urreiztieta, de ‘El Mundo’, aseguró que su publicación sobre la Fiscalia fue activada por las informaciones de otros medios. Definitivamente, concluyeron que la información sobre el caso era veraz y necesaria.
Con estas declaraciones finalizó la primera semana del juicio al fiscal general, que se reanudará el martes a las 10:00 horas. La declaración de García Ortiz está programada para el día 12, mientras que el 13 será el turno para que defensas y acusaciones presenten sus informes finales.
