MADRID, 17 oct. (EUROPA PRESS) – La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha asegurado este viernes que los riesgos que pesan sobre la inflación se han «estrechado», a pesar de la inestabilidad derivada de la guerra arancelaria lanzada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Perspectivas inciertas para la inflación
Lagarde ha indicado que las perspectivas para la inflación en la eurozona siguen siendo inciertas. Esta incertidumbre se debe a la volatilidad persistente provocada por las políticas comerciales a nivel mundial, que generan riesgos tanto al alza como a la baja. «Al mismo tiempo, a medida que se ha ido recabando nueva información, el abanico de riesgos en ambos sentidos se ha estrechado», ha afirmado durante su intervención ante el Comité Monetario y Financiero Internacional del FMI.
Enfoque del BCE sobre los tipos de interés
La «guardiana del euro» destacó que el BCE no se ha precomprometido con ninguna ruta de tipos concreta. En este sentido, Lagarde reiteró que, al modificar los tipos de interés, seguirán un enfoque «reunión a reunión» y «dependiente de los datos».
Equilibrio en los riesgos económicos
Además, Lagarde subrayó que los riesgos sobre el crecimiento económico también se han equilibrado. Esto se debe a que las amenazas de una guerra comercial a gran escala han disminuido gracias a un acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Estados Unidos.
«Las tensiones geopolíticas siguen siendo una importante fuente de incertidumbre. Por el contrario, un gasto en defensa e infraestructuras superior al previsto en la UE, junto con las reformas que mejoren la productividad, contribuirían al crecimiento», ha insistido Lagarde.
