El 8 de febrero de 2026, el cantante puertorriqueño Bad Bunny se convirtió en testigo de una boda única ocurrida durante su presentación en el entretiempo del Super Bowl LX, celebrado frente a 70.000 espectadores. Elena Rossel Aparicio y Thomas Lucas Wolter, enfermeros del área de Los Ángeles, compartieron en una entrevista su sorprendente historia de amor, revelando cómo el evento deportivo talló el rumbo de sus vidas.
Una invitación inesperada
La historia comienza en octubre del año anterior, cuando la pareja envió una invitación de boda al sello discográfico de Bad Bunny en Puerto Rico. Sin embargo, no imaginaban que su deseo de casarse los llevaría al altar en medio de uno de los eventos más populares del mundo, con millones de personas como testigos, según reporta el New York Times.
Elena y Thomas se conocieron en 2018 en un hospital de California y creyeron que su único regalo sería una tarjeta firmada por el artista, fanático de Wolter. Sin embargo, la situación cambió el 15 de enero cuando Aparicio recibió una llamada de la oficina del sello de Bad Bunny, a la que inicialmente desestimó, pensando que era publicidad no deseada. A esa llamada le siguieron un mensaje de texto y una conversación telefónica en la que se les preguntaron detalles personales, como tallas de ropa y calzado.
“Pensamos: ‘¡Dios mío, nos va a regalar una camiseta o algo así!’”, recuerda Wolter, sin imaginar lo que realmente tenía preparado el famoso cantante. También les comentaron si tenían alguna restricción para viajar, alimentando su deseo de pensar que tal vez les invitarían a un concierto.
Detalles secretos de la ceremonia
Dos días más tarde, durante una videollamada con el equipo de Bad Bunny, llegó la impactante propuesta: el cantante deseaba que se casaran durante su actuación de medio tiempo en el Super Bowl LX, un ofrecimiento que la pareja aceptó de inmediato.
“Dijeron: ‘Benito quiere capturar personas reales, emociones reales, amor real’”, recordó Aparicio sobre la impresionante propuesta de Benito Antonio Martínez Ocasio, quien firmó el acta de matrimonio como testigo. Además, Aparicio se sorprendió al enterarse de que Lady Gaga, su cantante favorita, formaría parte del espectáculo.
La pareja, que tras conocerse en el hospital pasó cuatro años sin verse hasta que Aparicio le envió un mensaje en 2022, comenzó a salir con frecuencia en 2023. En octubre de 2024, tras finalizar sus carreras de enfermería, Wolter le propuso matrimonio.
Durante los preparativos y las dos semanas de ensayos previos, la boda se mantuvo en secreto para casi todos. Los familiares y amigos de Aparicio y Wolter sabían que participarían en el evento pero ignoraban los detalles, por lo que la pareja bromeaba diciendo que serían bailarines.
Una emotiva ceremonia ante miles de espectadores
Al llegar el gran día, la novia, que se había probado seis vestidos de la diseñadora Hayley Paige, eligió uno tipo corsé con una pequeña cola. En la monumental tarima del estadio, la ceremonia, oficiada por el reverendo Antonio Reyes de Project Church South Sacramento, se llevó a cabo, y los novios intercambiaron sus votos.
“Solo mirarlo me quitó todos los nervios”, dijo la salvadoreña Aparicio, de 29 años, sobre Wolter, de 32, asegurando que la presencia de su ahora esposo la hizo olvidar la multitud de 70.000 personas presentes, mientras Wolter se concentraba exclusivamente en ella.
Posteriormente, el show fue seguido por la actuación de Lady Gaga. “Mientras uno está vivo, uno debe amar lo más que pueda”, se escuchó decir a Bad Bunny, quien apenas antes se reunió brevemente con la pareja, regalándoles tarjetas de Pokémon, mientras que ellos le dedicaron una en español.
Wolter expresó emocionado al diario que ese día ocurrieron muchas cosas increíbles, pero lo que más le emocionaba era ahora tener una esposa. “Una compañera para toda la vida y una mejor amiga para toda la vida”, concluyó.
