El director general de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Fernando Arias, alertó sobre el creciente uso de la inteligencia artificial (IA) para crear nuevas moléculas tóxicas que podrían ser extraordinariamente peligrosas. Arias quiso dejar claro que, aunque la generación de estas moléculas a través de IA es posible, su producción práctica sigue siendo complicada, aunque no se descarta que pueda hacerse en el corto plazo.
Arsenales de armas químicas destruidos
La OPAQ ha supervisado la destrucción de prácticamente todos los arsenales de armas químicas declarados por los 193 estados miembros de la convención, lo que suma más de 72.000 toneladas de sustancias químicas altamente peligrosas. Sin embargo, Arias subrayó que las armas químicas «desgraciadamente no pertenecen al pasado» y que, con las nuevas tecnologías, podrían resurgir como poderosas armas de destrucción masiva.
Nuevas oportunidades para el terrorismo
Durante un encuentro organizado por el Instituto de Cuestiones Internacionales y Política Exterior (INCIPE) de España, Arias destacó que la «gran» preocupación de la OPAQ radica en «las nuevas oportunidades que se pueden presentar en el futuro para el terrorismo, facilitadas por el uso de la inteligencia artificial». También se refirió a los peligros asociados con Internet y la ‘dark web’, que facilita la adquisición, ya sea legal o ilegal, de equipos, sustancias químicas y manuales instructivos, además de permitir el contacto con expertos que pueden intervenir en programas ilegales.
Importancia de los drones
Arias enfatizó la importancia de los drones, que son herramientas útiles para actividades pacíficas, pero que también pueden ser «máquinas asesinas de alta precisión», lo que representa un peligro «muy difícil de neutralizar». En este sentido, la OPAQ colabora activamente con los estados miembros para abordar esta problemática. Algunos expertos consideran que los drones de un solo uso, conocidos como kamikazes, poseen más similitudes con municiones que con aviones, lo que los convierte en una nueva y gran amenaza en el ámbito del armamento químico debido a su facilidad y bajo coste.
Uso del gas CS
En caso de que un país atacado lo solicite, es posible realizar investigaciones sobre el uso de armas químicas. Un ejemplo de esto fue la situación en Ucrania durante la guerra con Rusia, donde se investigó la utilización de gas CS por alguna de las partes en conflicto. «No puedo decir quién porque todavía no tengo el mandato, pero ha sido utilizado repetidamente», añadió Arias.
