Naciones Unidas (EFE).- La Asamblea General de la ONU aprobó el 10 de mayo de 2024, por consenso, la creación del primer panel científico para la gobernanza de la inteligencia artificial (IA). Este panel es el resultado de una negociación que se ha prolongado durante varios meses y su actividad estará restringida a «ámbitos no militares», según se detalla en el texto de la resolución. Durante la aprobación, se evidenciaron discrepancias de varios países, especialmente de Estados Unidos.
La resolución fue elaborada por los embajadores de España y Costa Rica en calidad de «cofacilitadores», quienes realizaron una intensa actividad negociadora con países y expertos en tecnologías de la IA para llegar a un documento lo más consensuado posible.
¿Cómo funcionará el panel de la ONU sobre inteligencia artificial?
Este panel, encargado de regular el uso de la IA, estará compuesto por 40 miembros, quienes tendrán un mandato de tres años y serán elegidos con criterios que garantizan un equilibrio geográfico. Además, habrá dos presidentes: uno de un país desarrollado y otro de uno en vías de desarrollo.
Su labor consistirá en proporcionar evaluaciones basadas en la ciencia sobre «las oportunidades, los riesgos y los impactos de la IA» en un informe anual «no prescriptivo», es decir, con carácter consultivo y no normativo.

Los 40 miembros elegidos por la Asamblea General deberán tener una experiencia probada en el campo de la IA y no podrán ser funcionarios de la ONU. A la par, se aprobó la celebración anual de un «diálogo global sobre la IA», que permitirá la discusión abierta, con la participación de funcionarios y expertos sobre los desafíos que presenta la IA en «los ámbitos social, económico, ético, cultural, lingüístico y técnico». Este diálogo se llevará a cabo alternativamente en Nueva York y Ginebra, las dos principales sedes de la ONU.
Objeciones de EE.UU. y Argentina
A pesar de que el texto de la resolución fue aprobado por consenso, Argentina se apartó en el último momento y retiró su apoyo. Un representante de su misión ante la ONU argumentó que la resolución «plantea elementos que no reflejan las prioridades ni los enfoques que sostiene Argentina», señalando especialmente elementos del Pacto del Futuro de la ONU de los cuales el país se ha «disociado».
La postura de Estados Unidos fue más ambigua; aunque no retiró su respaldo al texto completo, dejó claro que no se siente representado en aquellos párrafos que hacen referencia al «género» ni a los objetivos de desarrollo sostenible. Además, su representante ante la Asamblea subrayó que el panel internacional que supervisará la inteligencia artificial «es no vinculante», enfatizando que «no es necesario estar de acuerdo en áreas de entendimiento común».
En un comentario crítico, la representante de EE.UU. expresó su rechazo a lo que percibe como influencias indebidas de organismos globales sobre la gobernanza de la IA, advirtiendo que «la sobrerregulación incentiva la centralización, sofoca la innovación e incrementa la posibilidad de censura».
