UNICEF ha señalado a España como un «ejemplo positivo» en la lucha contra la obesidad, gracias a la implementación del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. Este decreto garantiza menús equilibrados en los centros educativos que ofrecen servicio de comedor.
MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) – El índice de obesidad en niños y adolescentes ha superado por primera vez al de bajo peso en todo el mundo, convirtiendo a la obesidad en la forma más predominante de malnutrición, salvo en los países de África subsahariana y Asia meridional, según un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Desde el año 2000, la prevalencia del bajo peso en personas de 5 a 19 años ha disminuido del 13 por ciento al 9,2 por ciento, mientras que el índice de obesidad se ha incrementado del 3 por ciento al 9,4 por ciento, afectando actualmente a 188 millones de niños en el mundo, que representa el 10 por ciento de la población infantil. El sobrepeso, por su parte, alcanza los 391 millones de menores.
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, ha señalado que «cuando hablamos de malnutrición, ya no nos referimos solamente a los niños y niñas con bajo peso. La obesidad es un problema cada vez más alarmante, que puede tener consecuencias negativas para la salud y el desarrollo en la infancia».
El informe analiza datos de más de 190 países y destaca el aumento del riesgo de estos niños de desarrollar en el futuro enfermedades como resistencia a la insulina, hipertensión arterial, diabetes de tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cáncer.
Una de las razones de esta situación radica en el desplazamiento de los hábitos alimentarios tradicionales, centrados en el consumo de fruta, verdura y proteínas, hacia una dieta alta en alimentos ultraprocesados, que son más asequibles y energéticamente densos.
Asimismo, el informe recalca que la alimentación infantil no es solo una elección personal; está influenciada por entornos alimentarios poco saludables, con una fuerte presencia de alimentos ultraprocesados y comida rápida en tiendas y colegios. La publicidad en medios digitales también permite a la industria de alimentos y bebidas acceder fácilmente a un público joven, incluso en países en conflicto.
Una encuesta mundial de 2024, realizada a través de la plataforma U-Report de UNICEF, reveló que el 75 por ciento de los 64.000 jóvenes entre 13 y 24 años – de más de 170 países – había visto anuncios de bebidas azucaradas, aperitivos o comida rápida en la semana anterior, y el 60 por ciento de ellos indicó que esos anuncios aumentaron su deseo de consumir dichos productos.
Los países insulares del Pacífico, los más afectados
Los datos muestran que los países insulares del Pacífico presentan los índices más altos de obesidad infantil del mundo, con Niue en el 38 por ciento, Islas Cook en el 37 por ciento y Nauru en el 33 por ciento. Otros países de ingresos altos también demuestran altos niveles de obesidad infantil, alcanzando el 27 por ciento en Chile, y el 21 por ciento en Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos.
En países de ingresos bajos y medios, la prevalencia del sobrepeso y la obesidad sigue en aumento entre los menores, aunque la desnutrición aguda y el retraso del crecimiento son todavía problemas graves entre los menores de cinco años.
«En muchos países, observamos los efectos de la malnutrición en sus dos formas: el retraso del crecimiento y la obesidad. Esta situación requiere intervenciones específicas. Para favorecer su crecimiento y desarrollo, todos los niños y niñas deben tener acceso a una alimentación nutritiva y asequible. Se necesitan urgentemente políticas que ayuden a los progenitores y cuidadores a acceder a alimentos saludables», agregó Russell.
Si no se implementan intervenciones para prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil, UNICEF advierte que los países enfrentará repercusiones sanitarias y económicas a largo plazo, que podrían superar los 4 billones de dólares anuales (unos 3,4 billones de euros) para el año 2035.
España, un «ejemplo positivo»
El informe destaca a España como un modelo en la lucha contra la obesidad infantil, gracias a la implementación del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. Esta medida establece la inclusión diaria de fruta y verdura, pescado varias veces a la semana, opciones vegetarianas y acceso gratuito a agua. También prohíbe la venta de alimentos y bebidas con alto contenido de azúcar, sal o grasas no saludables en los colegios.
Otro país destacado en este ámbito es México, donde la obesidad infantil y adolescente es un problema serio. Las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados representan el 40 por ciento de las calorías que consumen los niños. En respuesta, el gobierno mexicano ha prohibido la venta y distribución de dichos alimentos en las escuelas públicas, mejorando así el entorno alimentario de más de 34 millones de niños.
UNICEF ha instado a los gobiernos, la sociedad civil y sus aliados a tomar medidas urgentes, incluyendo políticas integrales y de cumplimiento obligatorio para mejorar los entornos alimentarios infantiles, abarcando desde el etiquetado de alimentos hasta restricciones en la comercialización de ciertos productos, así como impuestos y subvenciones aplicables.
Además, ha enfatizado la necesidad de desarrollar iniciativas que cambien los comportamientos de familias y comunidades, promoviendo entornos alimentarios más saludables, mientras se refuerzan los programas de protección social para eliminar la pobreza económica y mejorar el acceso a una alimentación nutritiva.
Estas acciones deben complementarse con la prohibición del suministro o venta de alimentos ultraprocesados, así como de la publicidad y patrocinio de alimentos dañinos en escuelas, además de proteger los procesos normativos públicos contra la influencia de la industria de alimentos ultraprocesados.
