Fotografía cedida por la NASA de la Sonda de Mapeo y Aceleración Interestelar (IMAP) en las instalaciones de la NASA en Florida (Estados Unidos). EFE/Kim Shiflett/NASA
Miami (EE.UU.) (EFE) – La NASA lanzó este miércoles al espacio tres misiones que tienen como objetivo mapear la heliosfera, la capa que rodea y protege al sistema solar, dar seguimiento crítico a la meteorología espacial, y estudiar cómo responde la atmósfera superior de la Tierra al viento solar.
Las tres misiones despegaron desde Florida en un cohete Falcon 9 de SpaceX hacia las 7:30 hora local (11:30 GMT). Su destino es el primer punto de Lagrange, un lugar gravitacionalmente estable entre el Sol y la Tierra, separado por más de 1.600.000 kilómetros del planeta azul.
Una vez allí, tras una travesía estimada de 108 días, las misiones procederán al estudio de la heliosfera, del viento solar y de la exosfera, la capa superior de la atmósfera terrestre.
Estudio de la actividad solar
El orbitador IMAP (Sonda de Mapeo y Aceleración Interestelar) será el encargado de analizar y cartografiar con un detalle nunca antes alcanzado la heliosfera, una región ubicada a 14.000 millones de kilómetros de la Tierra, generada por las partículas magnéticas procedentes del Sol, que protege al sistema solar de la radiación cósmica.
Esta región del espacio solo ha sido atravesada por las dos sondas Voyager, la última de ellas lanzada al espacio hace casi seis décadas, por lo que el conocimiento que la agencia espacial posee sobre la heliosfera es limitado.
La misión estudiará la interacción entre el espacio interestelar en el límite de la heliosfera, la actividad solar, y cómo las partículas cargadas del Sol se energizan para formar el viento solar, un fenómeno que afecta la actividad sobre el planeta Tierra.
Información para futuras misiones tripuladas
Los datos que recabe la sonda también serán útiles para futuras misiones espaciales tripuladas, como las del programa Artemis, que prevén el regreso del ser humano a la Luna, puesto que proporcionará información esencial sobre los efectos del viento solar sobre los astronautas.
Otra de las misiones incluye un satélite de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de Estados Unidos, que estudiará ininterrumpidamente la actividad del Sol y monitoreará el viento solar.
La tercera misión corresponde al observatorio Carruthers Geocorona, que analizará la exosfera y cartografiará esta extensa región de condiciones cambiantes por la acción del Sol sobre ella.
