La costa mediterránea francesa enfrenta un nuevo desafío que cabe en la punta de un lápiz. La conocida como “hormiga eléctrica” (Wasmannia auropunctata), una especie invasora originaria de Sudamérica, ha sido confirmada en Cavalaire-sur-Mer, cerca de Saint-Tropez.
No se trata únicamente de un dato curioso para los entomólogos. Esta hormiga pica con fuerza, desplaza a otras especies y puede trasladarse oculta en objetos tan comunes como una maceta. Por esta razón, el departamento del Var ha implementado un control específico utilizando biocidas autorizados por un tiempo limitado y apoyo de drones en áreas de difícil acceso.
Tres colonias confirmadas en el Var
Hasta el momento, la presencia de la “hormiga eléctrica” en Francia se concentra en un solo departamento. La Prctura del Var ha identificado focos confirmados en Toulon desde 2022, en La Croix-Valmer en 2024 y más recientemente en Cavalaire-sur-Mer en 2026, afectando un total de “algo más de 7 hectáreas”.
Desde 2022, la especie figura en la lista europea de especies exóticas invasoras «preocupantes para la Unión». Esto conlleva estrictas restricciones en toda la UE (introducción, tenencia, transporte y comercio), dado que su impacto potencial supera la simple molestia en un jardín.
Una picadura que no es una exageración
El nombre popular no busca dramatizar. Las autoridades francesas la describen como muy dolorosa y advierten sobre reacciones inflamatorias severas, lo que causa preocupación en hogares con mascotas, ya que existe el riesgo de ceguera.
¿Y cómo se puede reconocer? Los ejemplares obreros miden alrededor de 1,2 milímetros y presentan un color marrón anaranjado, mientras que la reina puede alcanzar los 4,5 milímetros y es de un tono más oscuro. Sus nidos forman redes interconectadas y pueden encontrarse en prácticamente cualquier lugar, desde espacios naturales hasta áreas urbanas y viviendas.
¿Por qué preocupa tanto a la biodiversidad?
Cuando una especie invasora se establece, generalmente se produce un problema de control dominado. La base de datos de especies invasoras de la UICN relaciona a Wasmannia auropunctata con la disminución de la diversidad y la abundancia de insectos, además de afectar a las poblaciones de arañas en áreas invadidas.
En ecosistemas que ya enfrentan tensiones por la sequía que se intensifica cada verano, la pérdida de “piezas pequeñas” es crítica. Menos insectos y depredadores naturales pueden alterar cadenas tróficas enteras, aunque inicialmente solo se perciban como un reguero de hormigas. Y su impacto se nota.
El truco biológico que la hace difícil de detener
Parte del éxito de esta hormiga radica en su método de reproducción. Estudios sobre W. auropunctata describen un sistema poco común, donde las reinas pueden generar nuevas reinas de forma clonal, mientras que la reproducción sexual se utiliza principalmente para producir obreras.
En términos simples, una colonia puede “replicar” eficientemente sus individuos reproductores. Sumando a esto los nidos interconectados, un control parcial puede dejar áreas que se recuperan rápidamente cuando aumentan las temperaturas y vuelve la actividad.
Cebos autorizados por 180 días y tratamientos con drones
La respuesta en Francia se está ajustando con precisión quirúrgica. Desde principios de 2026, la FREDON PACA junto con un grupo científico de las universidades de Aviñón y Montpellier han llevado a cabo una detallada cartografía para adaptar los tratamientos según el terreno, cerca de viviendas, cursos de agua, pendientes o áreas de difícil acceso.
En 2025, se probó un método con cajas dispensadoras para limitar el producto a las hormigas objetivo, pero resultó insuficiente. Actualmente, se está utilizando una aplicación más clásica de cebos en el exterior (por espolvoreo) en áreas específicas, como terrenos alejados de cauces y fuera de edificios habitados, y se efectúan controles para mitigar riesgos.
El respaldo legal llega a través de un decreto publicado en el Journal officiel (25 de marzo de 2026), que autoriza durante 180 días el uso de “Campaign® Ant Bait” y “Antixx” para combatir exclusivamente esta especie. El texto establece que en interiores se utilicen estaciones de cebo, y que en exteriores se limite el acceso e informe al público, además de evitar lluvias cuando sea posible. Parte del tratamiento en Cavalaire-sur-Mer se realizará utilizando drones.
Gestos simples para no ayudar sin querer a la invasora
La vía de entrada más probable es humana, principalmente debido al movimiento de plantas y sustratos. Así, lo más eficaz suele ser lo más cotidiano: revisar macetas, evitar trasladar tierra de origen dudoso y no “rescatar” plantas de una zona afectada para llevarlas a otro jardín.
En Cavalaire-sur-Mer, el mensaje oficial es claro. Ante cualquier sospecha, se solicita avisar a la FREDON PACA y se recuerda que los insecticidas domésticos son poco eficaces. Manipular un nido sin protección incrementa el riesgo de picaduras. También se recomienda no mover restos de poda sin previa consulta, ya que pueden actuar como vehículos de transporte.
Para España, la conclusión es simple. En un Mediterráneo con un alto volumen de comercio ornamental y movilidad, la prevención se convierte en una capa extra de seguridad, especialmente en primavera, cuando se adquieren más plantas y se trabaja intensamente en terrazas y jardines. Si se detecta algo sospechoso, resulta prudente notificarlo a las autoridades locales o autonómicas de medio ambiente para que evalúen el caso.
El comunicado oficial más reciente sobre la situación y las medidas de control ha sido publicado por la Prctura del Var.
