Un nuevo estudio revela que trabajar menos horas con el mismo sueldo tiene un impacto positivo en la salud de las personas. Sin embargo, este informe advierte que esta medida podría aumentar las diferencias de género, ya que las mujeres suelen dedicar más tiempo al cuidado y a las tareas domésticas, mientras que los hombres tienden a aprovechar ese tiempo adicional para actividades personales. Mireia Utzet, investigadora del grupo CISAL y coprimera autora del estudio, explica: «Si solo reducimos la jornada, sin que haya una modificación más estructural de cómo tenemos organizada la vida y la sociedad, esta reducción horaria impactará de manera diferencial entre hombres y mujeres».
El equipo de investigadores analizó los estudios publicados en los últimos 11 años sobre experiencias evaluadas de reducciones de la jornada laboral. En total, se revisaron 15 estudios e informes que se centraban en 16 experiencias implantadas en Europa. De estos, 7 se llevaron a cabo en países escandinavos, 5 en Europa occidental, incluyendo 2 en España, y 3 que abarcan ambos contextos. La reducción del horario en las diferentes intervenciones estudiadas abarca del 10 al 25 por ciento de la jornada laboral.
Las conclusiones del estudio, publicado en la revista Scandinavian Journal of Work, Environment & Health, indican que si bien las medidas pueden no ser menos positivas para las mujeres, la organización diferencial social en función del género podría agudizarse. Mercè Soler, investigadora del grupo del Parc Sanitari Sant Joan de Déu y coprimera autora del trabajo, menciona que «es necesario incorporar la perspectiva de género en el debate sobre la reducción de la jornada laboral, pues crear una sociedad realmente más saludable para hombres y mujeres no es solo una cuestión de horario laboral».
El equipo enfatiza también que para obtener un efecto positivo, la reducción horaria no debe ir acompañada de un aumento en las exigencias laborales para completar el mismo trabajo en menos tiempo. Si no se implementan otras medidas organizacionales que mejoren las condiciones de trabajo, los efectos positivos esperados podrían no materializarse, perpetuando los aspectos negativos de la precariedad laboral. En este sentido, sostienen que cualquier iniciativa debe considerar el análisis de otras condiciones de trabajo que pueden impactar en la salud de los trabajadores.
Trabajar menos horas cobrando lo mismo tiene un impacto positivo
En general, todos los estudios indican que trabajar menos horas manteniendo el mismo sueldo tiene un efecto positivo en la salud mental y física, así como en el equilibrio entre la vida laboral y personal. A pesar de que en algunos casos se pueden presentar efectos negativos hasta la adaptación a la nueva situación, todos los trabajos analizados muestran mejoras en el balance entre vida laboral y personal.
Un 82 por ciento de los estudios resalta una mejora en la salud mental, lo que incluye una reducción del estrés, menos fatiga y agotamiento, menor ansiedad y una mayor capacidad de recuperación. Además, el 58 por ciento indica mejoras en la salud y el bienestar general, tanto en la salud percibida como en la sensación de felicidad y satisfacciones vitales. Las personas que participan en estas medidas tienden a mejorar su descanso, reportan niveles reducidos de fatiga y disfrutan de más tiempo con la familia. También practican más actividad física y presentan menos obesidad, según algunos estudios.
Estos efectos se pueden atribuir a una menor exposición a situaciones estresantes relacionadas con el ámbito laboral y al hecho de tener más tiempo para una vida personal más allá del trabajo diario.
El estudio ha sido realizado por el Centro de Investigación en Salud Laboral (CISAL), un grupo de investigación conjunto del Hospital del Mar Research Institute y la Universidad Pompeu Fabra, así como por el grupo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias en Atención Primaria y Salud Mental (PRISMA) del Parc Sanitari Sant Joan de Déu (PSSJD) y del Institut de Recerca de Sant Joan de Déu (IRSJD), junto con personal investigador del área CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP).
