El secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Simon Stiell, ha subrayado la importancia de los nuevos planes nacionales sobre el clima, conocidos como NDC, asegurando que representan más que simples promesas: «son mucho más que palabras sobre el papel». Según Stiell, estos planes garantizarán tanto el crecimiento económico como la mejora del nivel de vida, convirtiéndose en «la piedra angular de la lucha de la humanidad contra la crisis climática mundial».
Los países que presenten «nuevos y sólidos NDC» tendrán la oportunidad de capturar la mayor parte del auge de la energía limpia, que se estima alcanzará los 2 billones de dólares en 2024. Esto se traducirá en millones de empleos, mayor crecimiento económico y costos sanitarios significativamente más bajos, junto con una energía limpia más segura y asequible. Stiell también ha enfatizado que es fundamental apoyar a los países en desarrollo, ya que cumplir con los NDC representa un reto especialmente difícil para ellos.
Cerca de 190 países han presentado sus nuevos NDC
El impacto del cambio climático es cada vez más evidente, causando desastres que generan «un inmenso sufrimiento humano y pérdidas económicas devastadoras». En algunas regiones del mundo, estos desastres han reducido el PIB en hasta un 5 % y han creado un efecto dominó que ha afectado el nivel de vida de las personas, así como los costes para las empresas.
Hasta ahora, alrededor de 190 países han presentado sus nuevos NDC o lo harán durante este año. Stiell ha hecho un llamado a los jefes de Estado y de Gobierno para que anuncien y presenten sus objetivos durante la Reunión Especial de Alto Nivel del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Acción Climática, que se celebrará en Nueva York el próximo 24 de septiembre.
Este impulso de la ONU destaca que los planes nacionales no son documentos meramente burocráticos, sino la piedra angular de la acción climática global, siendo crucial la calidad con que se presenten. Su inclusión en el informe de síntesis que se presentará antes de la COP30 maximizará la capacidad del proceso climático para evaluar el progreso y ajustar las estrategias a nivel global. Hasta el momento, alrededor de 190 países han hecho un esfuerzo significativo en este sentido.
