La Comisión Europea ha presentado recientemente un ambicioso plan que tiene como objetivo impulsar la descarbonización mediante la producción para el año 2035 de 20 millones de toneladas de combustibles sostenibles, que incluyen biocombustibles, e-fuels y combustibles electrónicos. Se estima que se requerirá una inversión total que rondará los 100.000 millones de euros.
Con el fin de movilizar esta inversión, la Comisión Europea ha lanzado un plan de acción que contempla, entre otras medidas, la asignación de hasta 2027 de un mínimo de 2.900 millones de euros en subvenciones directas. Estas subvenciones se destinarán a acelerar la producción de combustibles sostenibles que se utilizarán en la aviación sostenible y el transporte marítimo.
Plan de combustibles de la Comisión Europea de cara a 2035
En su presentación, la Comisión Europea también ha destacado que se destinarán 2.879,5 millones de euros hasta 2027 para impulsar la fabricación de e-fuels y biocombustibles, lo que permitirá al sector de la aviación y el transporte marítimo cumplir con sus objetivos climáticos.
El plan “envía una señal clara a los inversores: los objetivos de Europa se mantienen firmes y la Comisión apoyará la transición hacia una economía climáticamente neutra”, subrayó el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
En concreto, Bruselas prevé destinar al plan 2.000 millones de euros a través del programa InvestEU para combustibles sostenibles alternativos, otros 300 millones mediante el Banco Europeo del Hidrógeno, 446 millones del Fondo de Innovación (destinados a combustibles sintéticos de aviación y marítimos) y 133,5 millones del programa Horizonte Europa (dirigido a investigación e innovación).
Además, la Comisión Europea ha afirmado que al acelerar la producción interna de combustibles biológicos y no biológicos, Europa podrá reducir su dependencia de los combustibles fósiles importados, mejorar la competitividad de sus industrias y liderar la transición mundial hacia la energía limpia.
Un ‘viejo’ reclamo de las aerolíneas
Las grandes aerolíneas han estado reclamando durante años medidas para impulsar la producción de combustibles sostenibles y libres de CO₂, de manera que puedan cumplir con la normativa comunitaria que exige cargar en sus depósitos un 2 % de esos carburantes, conocidos en la jerga aeronáutica como SAF, con el objetivo de incrementarlo eventualmente al 6 % y alcanzar el 70 % en 2050.
Como parte de estas iniciativas, la Comisión, junto con los Estados miembros, se prepara para lanzar un proyecto piloto de la Coalición de Pioneros eSAF a finales de 2025. Este proyecto busca movilizar al menos 500 millones de euros para proyectos de combustibles sintéticos de aviación.
Bruselas también trabajará para “reforzar las condiciones que faciliten la inversión en el mercado, con el fin de cerrar la brecha de inversión”.
A medio plazo, la Comisión buscará establecer un mecanismo que conecte a productores y compradores de combustibles sostenibles, proporcionando certidumbre en los ingresos y reduciendo el riesgo de inversión. También se buscará reforzar las asociaciones internacionales para aumentar la producción mundial y “atraer importaciones que cumplan los criterios de sostenibilidad de la UE”.
El objetivo principal de esta inversión en combustibles sostenibles es descarbonizar estos sectores y lograr una reducción significativa de la dependencia energética de la UE. Además, se busca alinear esta estrategia con el objetivo de neutralidad climática para 2050 y el Pacto Verde Europeo.
Finalmente, cabe mencionar que este plan no implica una inversión directa de la Comisión Europea, sino que es la cifra estimada que se considera necesaria para alcanzar los objetivos de producción de combustibles sostenibles, proveniente de diversas fuentes, como el sector privado y los fondos de la Unión Europea, para facilitar el camino hacia la descarbonización.
