La Cámara China de Comercio ante la Unión Europea (UE) ha reclamado «un trato equitativo» para las automotrices chinas tras la decisión de la Comisión Europea (CE) de permitir a Volkswagen y su filial Seat importar el eléctrico Cupra Tavascan fabricado en China sin aranceles adicionales. Esta situación se produce en un contexto de transición energética en Europa, donde Bruselas ha eliminado un arancel adicional del 20,7 % a los vehículos eléctricos fabricados en el país asiático.
Reclamo de equidad comercial
Bruselas elimina el arancel adicional y abre un nuevo frente comercial en plena transición energética europea.
En este sentido, la Cámara ha instado a la UE a aplicar principios de justicia, transparencia y no discriminación en la evaluación e implementación de los compromisos sobre precios, tratando a las empresas chinas de manera equitativa. Esto se manifiesta en un comunicado publicado en la página web oficial del organismo.
Bruselas avala el precio mínimo del Tavascan fabricado en China
La filial española de Volkswagen cerró los tres primeros trimestres del año con un beneficio operativo de 16 millones de euros, lo que supone un 96 % menos que en el mismo período de 2024, debido a factores como el impacto de los aranceles europeos impuestos al Cupra Tavascan.
El arancel del 30,7 % que lastró los resultados de Seat
Este reclamo llega en un momento de tensiones comerciales más amplias entre China y la UE, donde las cuestiones arancelarias y el acceso al mercado están presentes en diversas disputas económicas. La situación actual podría abrir nuevos escenarios en las relaciones comerciales entre ambos bloques, afectando la competitividad de los productos eléctricos y la penetración del mercado europeo.
