Un reciente informe presentado por una organización ecologista destaca la urgente necesidad de modernizar las estaciones de medición de calidad del aire en la Región de Murcia. Este estudio, titulado La calidad del aire en la Región de Murcia durante 2025, pone de manifiesto la falta de criterios para la implementación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en ciudades como Murcia, Cartagena, Lorca y Molina de Segura, evidenciando que se están estableciendo sin criterios claros de exclusión para vehículos contaminantes, lo que desvirtúa su objetivo de combatir la contaminación atmosférica y el cambio climático.
Zonas de Bajas Emisiones sin restricciones reales
El informe subraya que las ZBE en la región se están ejecutando sin un plan adecuado, lo que podría comprometer su efectividad. Además, se señala la importancia de que los protocolos anticontaminación incluyan medidas preventivas que se activen automáticamente ante episodios de contaminación. Se destaca también la necesidad de mejorar el control de emisiones industriales y el tráfico, así como de impulsar la modernización del transporte público urbano e interurbano, dándole especial énfasis a las soluciones eléctricas.
Ozono, partículas y polvo sahariano agravan la contaminación
El análisis revela serias preocupaciones sobre la calidad del aire en la región. Se menciona que el ozono troposférico (O3) se ha convertido en uno de los problemas crónicos de contaminación. Las partículas PM2.5 y PM10 son identificadas como elementos críticos que agravan la situación.
El informe también apunta que la llegada de masas de polvo del Sahara a la región se ha vuelto cada vez más recurrente, impactando significativamente tanto en la calidad del aire como en la salud pública. Se destaca que, independientemente de su origen, los niveles de partículas PM10 superiores a los límites establecidos representan un grave riesgo para la salud humana. Asimismo, se informa sobre los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2), cuyo aumento está relacionado con el transporte y tráfico urbano, revelando que durante 2025, la ciudad de Murcia superó el nuevo límite anual fijado por la Unión Europea. En contraste, se reconoce una notable disminución de los índices de dióxido de azufre (SO2), aunque se identifican las emisiones de amoniaco de la ganadería industrial como un problema importante en la región.
Ganadería intensiva y amoniaco, un problema creciente para la calidad del aire en la Región de Murcia
Según el informe, la Región de Murcia es la segunda más contaminada de España después de Cataluña en cuanto a emisiones de la ganadería industrial. Sin embargo, se señala que aún no existen valores límite de exposición para la salud humana de este contaminante, y que las estaciones de medición solo están localizadas en San Basilio y Lorca.
En cuanto a la contaminación industrial y minera, el informe indica la existencia de focos significativos en el Campo de Cartagena y en la ciudad de Murcia, mencionando específicamente la zona de Zinsa y El Hondón en Cartagena, así como el Llano del Beal-La Unión. Se concluye que el problema de la dispersión aérea de los contaminantes es una cuestión que las administraciones deben abordar con mayor seriedad, pues las acciones que se están llevando a cabo carecen de efectividad o se realizan con poca diligencia.
Finalmente, el análisis resalta los problemas crónicos de calidad del aire, especialmente en relación con el ozono troposférico, las partículas finas PM2.5 y PM10. Se advierte sobre las intrusiones cada vez más frecuentes de polvo sahariano que afectan la salud pública en toda la región. También se evidencian los excesos de dióxido de nitrógeno en Murcia durante el año 2025, a pesar de la disminución de los niveles de dióxido de azufre. Identificando las emisiones de la industria, la minería y la ganadería intensiva como fuentes de contaminación aún no resueltas.
