
MADRID, 19 de octubre de 2025 – La biotecnología se encuentra desempeñando un papel «esencial» en la búsqueda de terapias más eficaces, seguras y personalizadas contra el cáncer de mama, lo que permite revolucionar el abordaje de la enfermedad. Esta afirmación fue expuesta por Maite Agüeros, directora ejecutiva de InnoUp, una empresa biotecnológica española y socia de AseBio.
La declaración se realizó con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se conmemora el próximo domingo. Agüeros recalcó que la combinación de la investigación biomédica y la biotecnología posibilita administrar tratamientos menos invasivos y con mejores resultados, tanto en supervivencia como en calidad de vida para los pacientes.
Uno de los ejemplos de estos avances es el desarrollo de la formulación oral ‘INP12’ (paclitaxel), basada en nanopartículas. Esta innovadora formulación utiliza las ventajas de la nanotecnología para optimizar la acción terapéutica del fármaco, protegiendo el principio activo durante su paso por el tracto digestivo y asegurando una liberación controlada y prolongada.
Agüeros explicó que «gracias a su perfil farmacocinético, esta formulación permite una administración más segura y potencialmente más eficaz, facilitando tratamientos ambulatorios, reduciendo la toxicidad y mejorando la calidad de vida de las pacientes».
Los resultados preliminares de la Fase I han mostrado un «excelente» perfil de toxicidad y un comportamiento «muy prometedor». Esta colaboración con el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) busca avanzar en el desarrollo clínico de ‘INP12’.
Los sistemas biotecnológicos ofrecen «ventajas claras» en comparación con los tratamientos convencionales, ya que reformular fármacos existentes para hacerlos más eficaces y seguros abre la puerta a una medicina más personalizada y accesible.
Agüeros subrayó que «el reto es doble: científico y clínico, pero los beneficios potenciales hacen que merezca la pena asumirlo». Defendió una visión traslacional de la innovación, enfatizando la colaboración con agencias reguladoras y profesionales sanitarios para llevar los avances del laboratorio al ámbito clínico.
Finalmente, destacó que la combinación de biología molecular, la Inteligencia Artificial (IA) y la nanotecnología continuarán transformando «en los próximos años» el tratamiento del cáncer de mama, con terapias cada vez más dirigidas, seguras y humanizadas.
