La Aldea de San Nicolás ha dado un paso importante hacia la sostenibilidad con la creación de una comunidad energética local, cuyo objetivo es aumentar la participación ciudadana y la eficiencia energética, además de fomentar un entorno responsable con el medio ambiente. Esta comunidad permitirá formar diferentes estructuras de colaboración, que pueden estar compuestas por los propios vecinos, otras comunidades o incluso entidades locales externas.
Actividades principales de la comunidad energética
- Generar energía a partir de fuentes de energía renovables.
- Proporcionar servicios de eficiencia energética.
- Producir, suministrar, consumir, almacenar y distribuir energía.
- Ofrecer servicios de movilidad eléctrica y otros servicios energéticos.
Con la puesta en marcha de esta comunidad y la instalación de una planta fotovoltaica, se espera cubrir el 53 % de la demanda energética en el Centro de Interpretación Los Caserones.
Según un comunicado del Ayuntamiento, en el marco de una jornada impulsada por el Consejo Insular de la Energía, la Comunidad Energética de La Aldea permitirá a los vecinos asociados ahorrar hasta un 60 % en su factura eléctrica, mediante el pago de una cuota anual de participación.
Podrán beneficiarse de este sistema quienes residan o desarrollen su actividad dentro de un radio de 2 kilómetros en línea recta desde las instalaciones fotovoltaicas.
La nueva instalación solar, con una potencia de 80,5 kilovatios pico, busca convertir el territorio en un modelo de destino turístico sostenible, alineado con los valores ambientales de la isla. El Ayuntamiento también prevé que, una vez se materialicen las subvenciones, se desarrollen nuevas instalaciones solares en cubiertas municipales, que sumarían un total de 190 kW y podrían abastecer a unos 85 hogares.
El alcalde, Pedro Suárez, ha asegurado que esta iniciativa representa «un paso más hacia la sostenibilidad, la eficiencia energética y la participación ciudadana,» brindando a la comunidad «una oportunidad de beneficio económico, cuidado del entorno y transición hacia energías limpias.»
Este es «un proyecto transformador que impulsa el uso de energías limpias y aliviará la carga económica de las familias y las pequeñas empresas del municipio,» declaró el alcalde.
La puesta en marcha de la comunidad energética ha sido posible gracias al impulso del Cabildo de Gran Canaria, a través de la Oficina de Transformación Comunitaria del Consejo Insular de la Energía. La instalación de la placa solar ha sido financiada íntegramente por la Unión Europea mediante los fondos Next Generation, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
