La cantante estadounidense Katy Perry actuó este domingo, 9 de noviembre, en el Palau Sant Jordi de Barcelona como parte de su gira The Lifetimes Tour. Este evento, que ha sido marcado por la presencia de incontables himnos de su repertorio, ofreció una impresionante puesta en escena reminiscentes de un videojuego futurista.
Perry hizo su aparición en Montjuic con más de media hora de retraso, lo que llevó a la audiencia a crear casi una decena de olas en el pabellón para amenizar la espera. Durante este tiempo, se proyectó un vídeo donde se presentaba a la cantante como la salvadora de la humanidad ante un mundo amenazado por la inteligencia artificial.
El espectáculo comenzó en un ambiente de gincana futurista, cuando la californiana descendió sobre un escenario en forma de infinito, suspendida de una estructura cilíndrica, para abrir la noche con ‘Artificial’.
Al pisar por primera vez las tablas, vestida como una guerrera robot, fue rodeada por su ejército de bailarines cíborg, quienes la acompañaron en ‘Chained to the Rhythm’ y ‘Teary Eyes’, antes de que los primeros acordes de ‘Dark Horse’ conmocionaran el pabellón.
Himnos pop de los 2010
A partir de ahí, llegó el momento destacado de la velada, donde Katy Perry encadenó ‘California Gurls’ y ‘Teenage Dream’, dos himnos indiscutibles del pop de la década pasada, actuando sobre una estructura con forma de Atlas sosteniendo el mundo.
También incluyó temas de ‘Teenage Dream’ (2010), su segundo disco que logró cinco números uno en Estados Unidos: ‘Last Friday Night (T.G.I.F.)’, ‘Peacock’ y ‘Wide Awake’.
No faltaron, por supuesto, otros clásicos como ‘Hot n Cold’ y ‘I Kissed a Girl’, de su álbum debut ‘One of the Boys’ (2008), que fueron cantados a coro por el público barcelonés con absoluta devoción.
Una vez superada esta primera fase, Perry se dirigió a ‘143’, un disco publicado en 2024 que no convenció ni a público ni a crítica, algo que se reflejó en la actitud apagada del Sant Jordi durante las interpretaciones de ‘Nirvana’, ‘Crush’ y ‘I’m his, he’s mine’.
Sin embargo, la artista logró recuperar la energía del pabellón al permitir que la audiencia decidiera cuál sería el próximo tema, eligiendo ‘Double Rainbow’.
Lleno absoluto en el Sant Jordi
La balada, tocada con guitarra acústica y teclados mientras los teléfonos de las 18.000 personas presentes iluminaban el espacio, culminó con Perry invitando a cinco de sus fans a traducir al catalán que el siguiente tema sería ‘Unconditionally’.
Nuevamente en su papel de heroína de videojuego, se enfrentó al villano que intentaba robarse la fiesta con ‘E.T.’, seguido por la celebrada ‘Part of Me’ y ‘Rise’, esta última interpretada con un extra de energía para reafirmar el triunfo del bien.
Liberada momentáneamente de la temática futurista, Perry, vestida con vaqueros y una camiseta blanca, presentó su nueva canción ‘Bandaids’, antes de pasar al último nivel del espectáculo, que la llevó a sobrevolar el Palau Sant Jordi montada en una mariposa mecánica mientras cantaba ‘Roar’.
Finalmente, ya en el escenario en forma de infinito, presentó a su banda con ‘Lifetimes’ de fondo y cerró el show con la imperdible ‘Firework’.
Este concierto ha sido la primera parada de Katy Perry en España, quien llevará ‘The Lifetimes Tour’ al Movistar Arena de Madrid el próximo martes 11 de noviembre, antes de continuar hacia Asia.
Guillermo Cabellos
