La Embajada iraní en Viena ha denunciado la reciente condena de la jefa diplomática de la Unión Europea, Kaja Kallas, al bloqueo impuesto por Irán sobre el estrecho de Ormuz. En un comunicado oficial, la embajada calificó esta condena como el «colmo» de la «hipocresía» de Bruselas, al ignorar que dicha medida es «estrictamente defensiva» ante la ofensiva que comenzó el 28 de febrero por parte de Estados Unidos e Israel, naciones que, según la embajada, Kallas «no se atreve ni a nombrar».
El mensaje de la embajada, difundido en redes sociales, incluye la declaración inicial de Kallas, donde la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad critica una iniciativa legislativa iraní que busca cobrar un peaje por el paso a través del estrecho, considerándola contraria al derecho internacional.
En respuesta a la petición de Kallas de que Irán respete la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, la embajada subrayó que Irán no es parte de dicho tratado. Además, enfatizó que resulta «el colmo de la hipocresía» hacer esa exigencia cuando Irán, firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear, ha sido objeto de ataques por parte de Estados Unidos e Israel a sus instalaciones nucleares, en clara violación de ese acuerdo.
La embajada también cuestionó el asesoramiento que recibe Kallas, preguntándose “¿Qué clase de asesores la rodean? ¿Un grupo de títeres sin carácter, iguales a los aduladores que rodean a Trump?”. Asimismo, lamentó el nivel de «hipocresía» que, según ellos, caracteriza a la Unión Europea, sugiriendo que sus funcionarios ya ni siquiera se esfuerzan en argumentar con coherencia, limitándose a ofrecer «palabras vacías en una grotesca parodia del discurso político».
Finalmente, la misión diplomática concluyó afirmando que «el derecho internacional debe ser dignificado para todos: iraníes, palestinos, libaneses, sirios, iraquíes, yemeníes y todos los pueblos oprimidos. Nadie tiene derecho a instrumentalizarlo hipocritamente para servir a sus propios intereses y aplastar las demandas legítimas de los demás».
