MADRID, 30 sep. (EUROPA PRESS) – El virus del papiloma humano (VPH) representa la infección de transmisión sexual más común en el mundo y es la principal causa de cáncer de cuello uterino. Este virus también se relaciona con otros tipos de cáncer genital, así como cánceres de cabeza y cuello, afectando tanto a mujeres como a hombres. Según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, el VPH es responsable de más de 690.000 nuevos casos de cáncer anualmente, lo que equivale aproximadamente al 4,5% de todos los cánceres a nivel global.
También protege a las mujeres que no han recibido la vacuna
Un estudio a gran escala y a largo plazo, dirigido por el Colegio de Medicina Albert Einstein en Estados Unidos, ha encontrado que la introducción de la vacuna contra el VPH en entornos comunitarios se ha mostrado muy eficaz en la protección de mujeres jóvenes contra infecciones causadas por este virus, incluso en aquellas que no recibieron la vacuna. Este estudio ha sido publicado en la prestigiosa revista ‘JAMA Pediatrics’.
La autora principal del estudio, la doctora Jessica Kahn, profesora de pediatría en Einstein, detalla: «En primer lugar, las vacunas contra el VPH funcionan extraordinariamente bien en situaciones reales, incluso en mujeres con alto riesgo de contraer el VPH que podrían no haber recibido todas las dosis de la vacuna.» Además, agrega que han «observado una clara evidencia de inmunidad de grupo, lo que significa que cuando se vacuna a un número suficiente de personas, la vacuna protege indirectamente a las personas no vacunadas al reducir la transmisión general del virus». Estos resultados subrayan el potencial de la vacuna contra el VPH para prevenir infecciones y, en última instancia, eliminar el cáncer de cuello uterino a nivel mundial.
El VPH confiere una fuerte protección contra la infección
Aunque los ensayos clínicos aleatorizados han demostrado que las vacunas contra el VPH ofrecen una fuerte protección, la doctora Kahn apunta que «los participantes en esos estudios tienden a ser más saludables y con un menor riesgo de VPH que la población en general, por lo que no necesariamente eran representativos de la comunidad en su totalidad».
Para abordar esta cuestión, el equipo de investigación realizó seis estudios en Cincinnati con 2.335 mujeres adolescentes y adultas jóvenes entre 2006, justo antes de la disponibilidad de la vacuna, y 2023. Las participantes, que tenían entre 13 y 26 años al momento de la inscripción, reportaron comportamientos sexuales que aumentan el riesgo de infección por VPH; el 79% tenía dos o más parejas sexuales masculinas y el 51% tenía antecedentes de al menos una infección de transmisión sexual.
Las participantes se consideraron vacunadas si habían recibido al menos una dosis de cualquiera de las vacunas disponibles: la vacuna bivalente, que protege contra los tipos 16 y 18 del VPH, responsables de más del 70% de los cánceres de cuello uterino; la vacuna tetravalente, que además protege contra los tipos 6 y 11 (responsables de alrededor del 90% de las verrugas genitales); y la actual vacuna nonavalente introducida en 2014, que ofrece protección frente a cinco tipos adicionales de VPH relacionados con el cáncer.
Durante los 17 años que duró el estudio, las tasas de vacunación contra el VPH aumentaron del 0% al 82%. A medida que creció la cobertura vacunal, las tasas de infección por VPH disminuyeron drásticamente entre las participantes vacunadas: las infecciones por los tipos de VPH cubiertos por la vacuna bivalente disminuyeron un 98,4%; las únicas cubiertas por la vacuna tetravalente, un 94,2%; y las infecciones por los tipos cubiertos por la vacuna nonavalente, un 75,7%.
La doctora Kahn concluye que «estos resultados muestran que las vacunas contra el VPH son altamente efectivas fuera de los ensayos controlados y podrían reducir drásticamente las tasas de cáncer de cuello uterino y otros cánceres causados por el VPH, incluidos otros cánceres genitales y de cabeza y cuello».
Encontraron evidencia sólida de inmunidad de grupo
Los investigadores también hallaron evidencia sólida de inmunidad de grupo. Entre las mujeres no vacunadas, las infecciones por los tipos de VPH cubiertos por la vacuna bivalente disminuyeron un 71,6%; y las infecciones por los tipos cubiertos por la vacuna tetravalente, un 75,8%.
La doctora Kahn destaca que el alto grado de inmunidad colectiva probablemente se relaciona con las altas tasas de vacunación y con la vacunación tanto de niños como de niñas. Si bien aún no existen suficientes datos para confirmar la protección colectiva con la vacuna nonavalente más reciente, los resultados son considerables y prometedores.
