Las graves inundaciones en Indonesia, Tailandia y Sri Lanka han dejado casi 1.500 muertos y alrededor de 9.000.000 de afectados, una crisis que los expertos vinculan al impacto combinado del cambio climático, la deforestación y la infraestructura obsoleta. Los desastres coinciden con tres ciclones que azotan el sur y el sudeste asiático, además de la influencia de La Niña, que impulsa la formación de tormentas.
El aumento de las temperaturas superficiales del mar y la mayor humedad atmosférica, ambos vinculados al cambio climático, crean condiciones más inestables, incrementando la intensidad y duración de las precipitaciones, explica el meteorólogo Muhammad Rais Abdillah. Sumatra ha sido devastada, con más de 800 muertos tras la inusual actividad ciclónica en el estrecho de Malaca, un fenómeno que el historiador Adrian Vickers asocia con la intensificación de las tormentas provocada por el cambio climático.
Inundaciones en Asia: causas climáticas y humanas de la tragedia
El cambio climático ha contribuido a que coincidieran varios fenómenos meteorológicos que han provocado severas inundaciones, con cerca de 1.500 muertos y casi 9.000.000 de afectados en varios países de Asia en los últimos días, según organismos y expertos.
La devastación acumulada tras corrimientos de tierra y ríos desbordados en Indonesia, Tailandia y Sri Lanka, donde cerca de 1.000.000 de personas se han visto desplazadas de sus hogares, tiene detrás la deforestación y la obsolescencia de servicios, con la crisis climática en el centro del análisis. La emergencia en estos tres países, que albergan a unos 380.000.000 de habitantes, está ligada a la coincidencia de tres ciclones en el sur y sudeste del continente, así como a los embates de La Niña, un fenómeno climático que contribuye en la formación de tormentas.
Indonesia, Tailandia y Sri Lanka: los países más afectados
El profesor de Meteorología Muhammad Rais Abdillah, del Instituto de Tecnología de Bandung, al sureste de Yakarta, señala que, aunque el cambio climático no determina directamente el tiempo, sí altera los factores ambientales, atmosféricos y oceánicos, lo que favorece la formación de nubes convectivas y la posibilidad de ciclones. Explica que el cambio climático aumenta la temperatura de la superficie del mar, lo que hace que el aire sea más inestable. Además, aumenta el vapor de agua en el aire, por lo que, si este asciende, la lluvia puede ser bastante intensa y duradera.
La isla indonesia de Sumatra, la segunda más extensa del archipiélago, ha registrado inundaciones desde hace más de una semana que han matado a más de 800 personas, con centenares de desaparecidos, mientras las autoridades cuantifican daños y víctimas en tres provincias que se han visto especialmente afectadas. En este contexto, el historiador Adrian Vickers, profesor emérito de la Universidad de Sídney, destaca la rareza de que se haya producido un tifón en el Estrecho de Malaca, lo que señala como la principal causa de las inundaciones en Sumatra.
Vickers afirma que los tifones o ciclones tropicales son más comunes más al sur o más al norte, y no tan cerca del ecuador. Los registros históricos también muestran que la intensidad de estas tormentas ha aumentado en las últimas dos décadas, lo cual son efectos del cambio climático.
La deforestación agrava los deslizamientos y daños
El investigador australiano opina que la deforestación a gran escala en Indonesia, que cuenta con unas de las mayores reservas forestales del mundo, ha incrementado las posibilidades de inundaciones y deslizamientos de tierra. A pesar de que la temporada de monzones en el Sudeste Asiático trae fuertes precipitaciones, la intensidad y duración de la temporada de lluvias han aumentado notablemente en los últimos años, después de que noviembre acabara como un mes muy mortífero por inundaciones en Asia, con víctimas también en Vietnam, Filipinas y Malasia.
El temporal también ha desencadenado en Tailandia las lluvias más copiosas de los últimos 300 años en algunas provincias del sur, donde al menos 4.000.000 de personas se vieron afectadas de distintas maneras por las inundaciones, que empezaron a ceder esta semana. Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), este clima extremo ha interactuado con factores estructurales de largo plazo, incluido el cambio climático, la rápida urbanización y los planes de gestión del agua obsoletos, lo que ha provocado inundaciones generalizadas y graves.
El organismo de la ONU estima que los daños en el sur de Tailandia generarán un shock económico agudo en esa zona, más cercano a un impacto de nivel de depresión, con cicatrices a largo plazo.
En Sri Lanka, donde se contabilizan al menos 474 muertos y 200.000 desplazados, el PNUD subraya la necesidad de movilizar recursos para apoyar en la reconstrucción de las zonas afectadas. Esta emergencia ha llevado a la Federación Internacional de la Cruz Roja a prever lanzar un llamado de ayuda internacional.
La deforestación a gran escala que sufre toda Indonesia, principalmente por el cambio del uso de los suelos, también ha aumentado el riesgo de deslizamientos de tierra e inundaciones, sumando a los riesgos inherentes al cambio climático.
