Activistas sostienen pancartas para terminar con el matrimonio infantil. EFE/ Ahmad Yusni
Madrid (EFE).- Las redes sociales no están ayudando a combatir el matrimonio infantil, que contraen 12 millones de niñas cada año. Estas plataformas facilitan el contacto de menores con hombres mayores fuera del control de las familias, quienes terminan presionando a sus hijas para formalizar la relación con el objetivo de preservar su reputación.
Esta es una de las conclusiones del informe presentado por la ONG Plan Internacional en el Congreso de los Diputados, con motivo del Día de la Niña. El informe, titulado ‘Déjame ser una niña, no una esposa: Experiencias de niñas que viven el matrimonio infantil’, recoge testimonios de más de 250 menores de 15 países, entre ellos Bangladés, Camboya, Indonesia, Nepal, Etiopía, Mozambique, Uganda, Zambia, Colombia, República Dominicana, Guatemala, Ecuador, Nigeria, Níger y Togo.
El informe destaca datos estimativos sobre los matrimonios tempranos en el mundo. Aunque se han logrado avances en la última década, con la tasa disminuyendo del 22 % al 19 %, se advierte que tras estas uniones, seis de cada diez niñas encuestadas afirmaron que ni trabajan, ni estudian, ni reciben formación. Además, más de un tercio abandonó la escuela después de casarse.
— Plan International España (@PlanInt_ES) October 7, 2025
“Aunque la pobreza sigue siendo el principal factor que desencadena estos matrimonios o uniones, están surgiendo nuevos factores en esta problemática. Las redes sociales están facilitando el establecimiento de relaciones entre niñas y hombres mayores, al margen del control parental”, asegura Plan Internacional en un comunicado.
El informe añade que, al avanzar estas relaciones, son las familias las que a menudo presionan a sus hijas para formalizarlas y así preservar el honor familiar y la reputación de la niña.
La directora de la organización, Concha López, explica: “El informe pone luz sobre la tecnología que reproduce las desigualdades de poder. Hombres contactan con ellas, les prometen matrimonio, una salida y se aprovechan de su vulnerabilidad”.
“A menudo, a través de internet encuentran estas conexiones, pero nos cuentan cómo fue la presión familiar por el honor lo que las llevó a casarse. Muchas no han tenido alternativa, y hasta una de cada cuatro describen sus matrimonios como completamente forzados”, añade López.
Todas las encuestadas afirmaron no querer que sus hijas se casen prematuramente, y el 46 % atribuyeron su matrimonio a las dificultades económicas y a la presión social.
El matrimonio infantil
El matrimonio infantil persiste a pesar de que en 14 de los 15 países estudiados es ilegal; Níger es la única excepción. Esta práctica se mantiene porque las uniones informales son socialmente aceptadas, a pesar de no estar registradas y de tener consecuencias nefastas.
“En este Día Internacional de la Niña, hacemos un llamado a invertir en programas que enfrenten las creencias, prácticas y expectativas sociales dañinas que perpetúan el matrimonio infantil, y que brinden una verdadera protección a las niñas en riesgo”, agrega la directora de Plan Internacional en el comunicado.
En España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2023 contrajeron matrimonio 27 niñas y 2 niños de entre 16 y 17 años. Esta cifra es muy baja y sigue afectando a comunidades migrantes o con gran vulnerabilidad social.
