Hyundai se mantiene fiel a su actual estrategia de diseño: en lugar de evolucionar ligeramente un modelo existente, la nueva generación puede lucir como si no tuviera apenas nada en común con su predecesor. Un claro ejemplo de esto es el nuevo Tucson. Este SUV compacto se despide de las formas juguetonas del modelo anterior y opta por líneas definidas, bordes afilados y una silueta claramente más angular.
El resultado es un vehículo notablemente más robusto. Su carrocería, casi de diseño geométrico, hace que el Tucson se vea más imponente y maduro, acercándolo visualmente a los clásicos vehículos todoterreno. Claro está, queda por ver si muchos propietarios explorarán este potencial más allá de las carreteras pavimentadas.
El Tucson presenta un crecimiento notable
Ya las primeras versiones camufladas sugerían que Hyundai añadiría algunos centímetros al Tucson con esta nueva generación, y este indicio se ha confirmado. La carrocería crece 6,0 cm, alcanzando una longitud total de aproximadamente 4,70 metros.
Es interesante observar cómo Hyundai incorpora ese espacio adicional. La distancia entre ejes aumenta en 3,0 cm, alcanzando los 2.785 mm, lo que beneficiará especialmente a los pasajeros. Además, el Tucson aumenta también en ancho, ahora midiendo 1.905 mm, es decir, 40 mm más que su predecesor. Esta expansión, junto con la carrocería más angular, no solo mejora su presencia en la carretera, sino también la sensación de amplitud en el interior.
Más espacio también en la parte superior
No solo la longitud y el ancho aumentan: el nuevo Tucson mide 1.685 mm en altura, superando a su predecesor por 2,0 cm. En la parte trasera, esto se traduce, entre otras cosas, en 2,9 cm adicionales de espacio libre para la cabeza.
Visualmente, Hyundai aprovecha las dimensiones ampliadas para un diseño completamente nuevo. Un rasgo distintivo son las gráficas de iluminación que ahora presentan tanto en la parte delantera como trasera un motivo H iluminado. Esto crea una conexión visual entre el delantero y el trasero, mientras que el Tucson se desvincula claramente de la generación actual.
Hyundai parece estar dando menos importancia a las formas orgánicas y más a una estética casi futurista y técnica. Las numerosas líneas rectas y los bordes bien definidos se alinean con el carácter robusto del vehículo.
Interior con una gran pantalla, pero sin renunciar a los botones físicos
El salto en el habitáculo es notable. Hyundai ha despejado en gran medida el interior anterior y ha organizado el tablero hacia un nuevo sistema de infotainment llamado Pleos. En el centro destaca un gran display que podría ser similar al sistema de 17 pulgadas del Grandeur. Esto marcaría un gran avance hacia paisajes de infotainment de gran formato.
Agradecidamente, Hyundai no ha relegado todas las funciones al panel táctil. Debajo de la pantalla queda un conjunto de controles convencionales, lo que seguramente facilitará su uso durante la conducción, en comparación con menús complicados en pantalla.
Además, en el panel de instrumentos no se confía únicamente en el display central. Frente al conductor, hay un display digital delgado que se sitúa en la parte alta del tablero, lo que lo coloca directamente en el campo de visión, siguiendo el mismo enfoque que otros modelos actuales de Hyundai y estableciendo un posible nuevo rasgo de diseño de la marca.
Apariencia de mayor calidad
En términos de materiales y atmósfera, Hyundai busca dar al Tucson una sensación más premium. Los asientos con tapicería perforada, decoraciones en madera y una iluminación ambiental extensa crean un ambiente más acogedor. Al mismo tiempo, el tablero permanece relativamente ordenado.
La combinación de un gran display central, un display separado para el conductor y los interruptores físicos podría demostrarse como un enfoque equilibrado. El Tucson logra una apariencia digital deseada, sin sacrificar la facilidad de uso que ofrecen los controles físicos.
Más novedades en el horizonte
Sin embargo, Hyundai todavía se mantiene reservado en cuanto a la parte técnica. La presentación actual se ha centrado mayormente en el diseño, las dimensiones y el interior. Aún no se han proporcionado detalles sobre motorizaciones, variantes híbridas, potencia, baterías o consumo.
Se espera que esto cambie en los próximos meses. A finales de este año, el nuevo Hyundai Tucson se lanzará inicialmente en Corea, seguido por otros mercados. La introducción internacional está prevista para 2027.
Esto sugiere que el cambio de generación será considerablemente más profundo que un simple facelift. El Tucson será más grande, espacioso, digital y, sobre todo, con un diseño mucho más anguloso. Hyundai convertirá a su best-seller en un SUV que difícilmente se podrá confundir con su antecesor.
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