MADRID, 4 Oct. (EDIZIONES) – ¿Sabías que un paseo por el parque, una charla con amigos o mantener viva la curiosidad pueden ser tan beneficiosos para tu cerebro como una buena dieta? La ciencia demuestra que el contacto con la naturaleza, el ejercicio físico y el apoyo social ayudan a mejorar la memoria, reducir el estrés y hasta dormir mejor.
En cambio, la soledad, el sedentarismo y los ultraprocesados son enemigos silenciosos que aceleran el deterioro cerebral. A continuación, descubrimos qué hábitos cuidan de tu mente cada día y cómo integrarlos fácilmente en tu rutina, con la ayuda de Clara García Gorro, licenciada en Bioquímica por la Universidad Autónoma de Madrid, máster en Neuroimagen por el King’s College London y doctora en Neurociencia por la Universidad de Barcelona, quien nos concede una entrevista.
La autora de «Cerebrotes» (Roca Editorial) destaca que el contacto con la naturaleza es uno de los hábitos más beneficiosos para el cerebro. Según explica en una entrevista, los estudios muestran que este contacto es positivo para el estado de ánimo y ayuda a restaurar los niveles de atención.
“No se sabe exactamente por qué es así, pero podría tener que ver con haber evolucionado como especie en un entorno natural con espacios verdes y azules, como bosques y lagos. Ahora, al vivir muchos de nosotros en ciudades alejadas de la naturaleza, nos viene bien escapar del bullicio y bajar revoluciones, mirar al horizonte y restaurar nuestra atención”, detalla García Gorro.
Por otro lado, señala que la exposición a la luz solar también tiene efectos positivos tanto para nuestro estado de ánimo como para nuestros ritmos circadianos, lo que nos puede ayudar a dormir mejor.
Quien tiene un amigo tiene un tesoro para su cerebro
A su vez, resalta el papel de las relaciones sociales en la mejora de la salud cerebral, recordando que “somos una especie tremendamente social”. Aunque haya personas más introvertidas, todos necesitamos contacto social, compartir experiencias con otros, sentir que pertenecemos a un grupo y contar con apoyo.
Saber que, si necesitamos ayuda, tendremos a alguien a quien pedirle un favor o con quien hablar y sentirnos escuchados es muy beneficioso para nuestra salud mental y bienestar. “Además, compartir momentos de risa con otras personas ayuda a amortiguar los efectos nocivos del estrés”, aprecia.
No te olvides del ejercicio para tu cerebro
Asimismo, destaca que la actividad física en general es muy saludable para cuidar nuestro cerebro. “No solo es importante hacer ejercicio físico, sino también simplemente movernos más y mantenernos activos haciendo tareas cotidianas. Esto es clave para combatir el sedentarismo, una tendencia en nuestra vida actual”.
García Gorro también considera saludable mantener la curiosidad, algo que solemos ir perdiendo en la edad adulta, especialmente cuando las obligaciones y preocupaciones nos hacen ir en piloto automático y dejar de prestar atención a nuestro entorno. Defiende que cultivar la curiosidad y las ganas de aprender es muy positivo para nuestro cerebro.
Por el contrario, alerta sobre algunos hábitos que no contribuyen a una mejor salud cerebral, como el sedentarismo, una alimentación rica en ultraprocesados y el consumo de alcohol. “Otros factores del estilo de vida que pueden tener un efecto negativo en la salud cerebral son la soledad, la falta de sueño y el estrés crónico”, concluye esta experta.
