Habitantes del pueblo originario de Xoco y activistas realizaron este viernes un cierre simbólico de la Plaza Mítikah, ubicada en el sur de Ciudad de México, para denunciar el despojo y acaparamiento de agua, que atribuyen a un megaproyecto en medio del creciente fenómeno de gentrificación a las puertas del Mundial de Fútbol 2026.
En una lona colocada en una de las entradas de Mítikah, un complejo comercial y habitacional que incluye un centro comercial, una torre residencial, oficinas y servicios, se podía leer: “Clausurado por gentrificar”.
Durante una conferencia de prensa, los miembros de la Asamblea Ciudadana del Pueblo de Xoco expusieron que su lucha es «pionera en denunciar los impactos de la gentrificación», un proceso que está acelerándose en la capital.

Según indicaron, los impactos de la gentrificación se han intensificado con la llegada de desarrollos inmobiliarios, lo que ha causado un incremento en los costos de vivienda, restricciones a la movilidad y deterioro de las condiciones de vida de los pobladores.
Asimismo, denunciaron el encarecimiento de los servicios de agua, el desplazamiento de personas, además de la discriminación y ataques que reciben por parte de los nuevos vecinos, todo ello ante la falta de atención por parte de las autoridades.
Violencia y clasismo hacia vecinos locales
Silvia Chapa, una pobladora de Xoco, denunció que los residentes del complejo han arrojado piedras, botellas, vasos de vidrio e incluso pelotas de golf y teléfonos celulares hacia ellos.
“Es una expresión clara de violencia y clasismo, derivada de un proceso de gentrificación que nos está desplazando, fragmentando y poniendo en riesgo”, advirtió, exigiendo a las autoridades que atiendan las denuncias por las agresiones recibidas.
En un pronunciamiento colectivo, los manifestantes afirmaron que el consumo de agua del complejo representa el 12 % de todo el líquido disponible en el pueblo de Xoco, con solo cuatro tomas. Entre 2018 y 2022, los reportes de falta de agua aumentaron un 1.750 %.
Álvaro Antonio Rosales, autoridad tradicional del pueblo de Xoco, comentó que la gentrificación y turistificación de la ciudad rumbo al Mundial están afectando a muchas comunidades y pueblos. Hizo un llamado a “seguir en la lucha”.

“Uno no puede rendirse. Hemos luchado durante muchos años y aún no vemos cuándo, a pesar de que las autoridades dicen que están con el pueblo”, indicó, señalando que la jefa de Gobierno de la capital, Clara Brugada, no les ha recibido para escuchar sus demandas, pero sí ha atendido a todos los constructores.
Desde hace más de 15 años, los vecinos de Xoco intentan detener el desarrollo de Mítikah, en la alcaldía Benito Juárez, una zona al sur de la ciudad, cuya construcción comenzó en 2008 en territorio del pueblo originario.
Tras la clausura simbólica, los manifestantes se trasladaron a la avenida Universidad, donde realizaron un cierre vial y colocaron mantas con los mensajes: “Cuidado: Xoco zona de alta gentrificación” y “La torre hecha de corrupción más alta de América Latina está en el pueblo de Xoco”.
Los pobladores estuvieron acompañados por diversas organizaciones y colectivos, incluyendo el Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ProDESC), Obrera CDMX, Frente Antigentrificación, Frente por la Vivienda Joven, y la Frente por la Defensa de los Derechos de los Pueblos y Barrios Originarios de la Cuenca del Anáhuac.
