La votación del referéndum en Guinea, programada para este domingo, será la primera tras el golpe de Estado de 2021, y se realiza en un contexto marcado por el aumento de la represión por parte de la junta militar. La población de Guinea, que cuenta con cerca de 15 millones de habitantes, está siendo instada a participar en una jornada electoral que está rodeada de tensiones y llamados al boicot por parte de la oposición. Se concibe este referéndum como un intento de la junta liderada por Mamady Doumbouya de legitimar su gobierno tras las crecientes críticas por la represión de disidentes y activistas.
El referéndum se presenta no solo como un evento electoral, sino también como el comienzo de una serie de procesos que deberían llevar a elecciones presidenciales. Sin embargo, varios aplazamientos previos han incrementado la desconfianza hacia el líder militar, que podría estar considerando postularse en el futuro. Aunque el derrocamiento de Alpha Condé fue visto por algunos como un rayo de esperanza para la democratización, el gobierno actual ha sido objeto de críticas por su falta de iniciativa para facilitar un retorno al civismo.
Contexto Político Actual
Desde el golpe de Estado, la junta militar ha tomado varias decisiones controvertidas, incluida la publicación de una Carta de Transición que prohíbe a sus miembros presentarse a futuras elecciones. Pese a esta promesa, en abril de 2022, la junta ignoró la fecha límite estipulada por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) para presentar un calendario democrático y prohibió las manifestaciones que exigían claridad sobre los plazos electorales.
A pesar de las promesas iniciales de Doumbouya de devolver el poder al pueblo, la situación ha seguido deteriorándose. En medio de la violencia y la represión, se han producido decenas de muertes a manos de las fuerzas de seguridad, aumentando las preocupaciones sobre la legitimidad del referéndum y el futuro político de Guinea.
El Proyecto de Constitución
Un punto crítico del referéndum es el nuevo proyecto de Constitución que permite la candidatura de miembros de la junta a futuras elecciones, lo que vulnera la Carta de Transición. Este proyecto, presentado en junio, también propone la creación de un Senado, aumentando el mandato presidencial de cinco a siete años, además de establecer cuotas obligatorias para la inclusión de mujeres en organismos electos.
Además, se ha establecido que los candidatos a los cargos públicos deben tener entre 40 y 80 años, lo que excluiría a figuras políticas importantes como Alpha Condé, de 87 años, y Cellou Dalein Diallo, de 73 años. Estas restricciones han suscitado preocupación sobre la verdadera intención de la junta en su proceso de transición.
Aumento de la Represión y Llamados al Boicot
La reciente campaña represiva también ha llevado a la disolución y suspensión de varios partidos políticos, incluidos los más importantes de la oposición. Diallo, líder de la Unión de Fuerzas Democráticas de Guinea, ha instado a la población a boicotear el referéndum, afirmando que cualquier participación solo legitimaría un golpe de Estado. Ha hecho un llamado a que la gente permanezca en sus casas el 21 de septiembre.
Diallo ha denunciado que el referéndum es una “farsa” y que los resultados no serán legítimos debido a las condiciones actuales de represión, que han traído consigo una serie de detenciones y desapariciones de opositores. Este ambiente tenso plantea serias inquietudes sobre el futuro de la democracia en Guinea y la posibilidad de un återabierto proceso político viable que mejore la situación socioeconómica del país.
