Carmen González Guembe | Madrid (EFE).
El mundo entero surca la gran ola surcoreana conocida como «Hallyu», un tsunami cultural que ha cobrado fuerza a través del K-pop, su género musical autóctono más exportado. Este fenómeno sigue sumando adeptos en España gracias a conciertos, festivales y otros eventos que se han convertido en puntos de encuentro para una legión de curiosos y fans.
El K-pop abarca música, moda, baile, belleza y un ‘marketing’ expansivo, con varios hitos recientes a nivel global que han captado la atención de la generación más joven en España. La película de animación «Las guerreras del K-pop» tuvo un rotundo éxito este verano, apoyada por el grupo musical detrás de la ficción, que cuenta con casi 50 millones de oyentes mensuales en Spotify. También destacó el documental «La academia del pop», que dio lugar a la formación de la banda femenina Katseye.
Sin embargo, los orígenes del éxito de este género en España se remontan a 2012, cuando «Gangnam Style» del cantante surcoreano PSY se convirtió en el vídeo más reproducido de YouTube, gracias a una fórmula única y pegajosa.
Conciertos, grandes y esperados
La pandemia marcó otro punto de inflexión, con el estreno de «Kill This Love» de Black Pink y otros temas que empezaron a sonar en la radio, una difusión sin precedentes. Lo que originalmente parecía una moda pasajera con talleres de baile y reuniones tímidas en grandes ciudades españolas, organizadas por el Centro Cultural Coreano en Madrid, se ha consolidado como un fenómeno en auge entre la generación Z. Este crecimiento coincide con el «Korea season 2025», que celebra el 75 aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
«La evolución del K-pop en España en la última década ha sido verdaderamente notable», afirma Shin Jaekwand, director del Centro Cultural Coreano en España. «Tan solo en el presente año, más de 15 agrupaciones musicales coreanas se presentan en diversas ciudades españolas».
El verano estuvo repleto de emociones fuertes, con la llegada de Black Pink y Stray Kids al Palau de Barcelona y al Movistar Arena de Madrid, dos de las agrupaciones más famosas del K-pop que congregaron a miles de jóvenes. Además, otros grupos como N.Flying (10 de octubre, Sala Razzmatazz, Barcelona), Cotoba (18 de octubre, Pro Weekend en Castellón y 19 del mismo mes en Sala Vol, Barcelona), Onew (13 de noviembre, La Riviera, Madrid) o Sion (3 de diciembre, Café La Palma, Madrid) también aterrizarán en España.
Sin embargo, todas las miradas están puestas en 2026, con el regreso del idolatrado grupo BTS, que después de una pausa de tres años ha oficializado su vuelta con el lanzamiento de un nuevo álbum y el inicio de una gira mundial, cuyas fechas y ciudades aún están por confirmar.
Festivales, concursos y fiestas
Entre los eventos más esperados se encuentra el K-POP Fest Universe, un festival que fue aplazado del 7 de junio al 29 de noviembre en el Olimpic Arena de Badalona, con muchas incógnitas sobre su programación. También se llevará a cabo la K-EXPO Spain 2025: All About K-Style, una feria en Madrid que ofrecerá una visión sobre la cultura coreana del 28 al 30 de septiembre.
Una fecha que todos los fanáticos del K-pop tienen marcada en sus calendarios es la del concurso nacional de K-pop, organizado anualmente por el Centro Cultural Coreano en Madrid, que este verano vivió su 13ª edición. Este evento premia a jóvenes talentos en las categorías de canto, rap o baile y «genera mucha comunidad», según Andrea del Pozo, popularmente conocida como Andy, quien ganó el concurso en 2023.
Andy y su grupo «Red Flag» representaron a España en el K-POP World Festival en Changwon, Corea del Sur, donde obtuvieron el tercer lugar. «Tuvimos la oportunidad de ir allí, vivir 15 días como idols, grabar videoclips y actuar ante miles de personas», expresa.
Coreografías callejeras y ‘randoms’
A diferencia de otros géneros musicales, el atractivo del K-pop no solo reside en su «estética innovadora» o en su «fusión constante de géneros», afirma Jaekwand Shin, sino que también se apoya en los bailes que acompañan las canciones y que se disfrutan en plena calle.
<pAsí, el Paseo de Gracia de Barcelona, la plaza del Ayuntamiento de Valencia, la plaza de Oriente en Madrid, frente al Palacio Real, y otros espacios emblemáticos se convierten en salas de ensayo para los K-popers, quienes cuelgan vídeos en YouTube con sus actuaciones y tutoriales.
Entre las prácticas más comunes están las reuniones espontáneas o ‘randoms’, sesiones en las que los aficionados bailan al son de listas de canciones aleatorias. Estos eventos son populares y se organizan en torno a festivales, como el XMadrid o el OWN Valencia, impulsados por colectivos locales o ayuntamientos.
La identidad visual de los ‘idols’ es otro de los grandes atractivos de esta industria, lo que ha impulsado las ventas de productos cosméticos coreanos. En España, esta demanda ha llevado a la apertura de tiendas especializadas en Madrid, Cataluña, País Vasco y Andalucía, así como centros de belleza que ofrecen tratamientos faciales utilizados por los artistas.
