El Partido Popular (PP), bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, ha intensificado su estrategia de oposición al Gobierno de Pedro Sánchez. La dirección del partido ha instruido a sus cargos a amplificar el desgaste del Ejecutivo, utilizando los casos de corrupción como eje principal de su campaña en las comunidades autónomas.
Según informan fuentes del equipo de Feijóo, la consigna es llevar a cabo una oposición activa en cada rincón de España, destacando las presuntas irregularidades que afectan tanto al presidente como a su entorno familiar. En concreto, el PP se enfoca en el denominado «caso Koldo», que involucra a la esposa y al hermano de Sánchez, y en la necesidad de no caer en “las trampas” que presenta el PSOE, especialmente en torno a temas como el conflicto en Gaza o la legislación sobre el aborto.
“Vamos a intentar llevar la corrupción del PSOE a todo el territorio nacional, no solo en las páginas de nacional sino también en las de cada provincia”, subrayan fuentes del PP. Este enfoque de estrategia se discutió recientemente en una reunión celebrada en Madrid con los portavoces parlamentarios autonómicos del grupo popular, poco después de que Feijóo se reuniera con sus ‘barones’ en Murcia para definir la hoja de ruta del partido.
NO DAR TREGUA A SÁNCHEZ ANTE LOS CASOS DE CORRUPCIÓN
La consigna interna de ‘Génova’ es clara: no dar tregua a Sánchez y hacer hincapié en que el líder del Gobierno está “acorralado” por los escándalos de corrupción que afectan a su administración, su partido y su familia. “Sánchez ha convertido la Moncloa en la cueva de Alí Babá, un centro de negocios para su mujer y una madriguera para su hermano”, declaró Miguel Tellado, secretario general del PP, durante un evento en Santander.
Recientemente, un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) mencionó nuevos pagos al exministro José Luis Ábalos que carecen de respaldo documental. “Sí, Sánchez va a acabar mal”, afirmó Tellado al conocer los detalles del documento.
MOCIóN EN LOS PARLAMENTOS POR LAS PULSERAS ANTIMALTRATO
Además de los escándalos judiciales, el PP busca resaltar las “negligencias de gestión” del Gobierno en áreas de la administración pública. El partido planea llevar a más de 8.000 ayuntamientos y diputaciones de España una moción exigiendo el cese de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, por su supuesta incompetencia en la gestión de las pulseras antimaltrato.
En otro orden de cosas, el PP también ha puesto su enfoque en el “infierno fiscal” que, según ellos, enfrenta la población española. La amenaza a la clase media, cada vez más empobrecida, y a los jóvenes con escasas oportunidades para desarrollar su futuro se ha convertido en un tema recurrente en la estrategia del partido, tal como se refleja en la ‘Declaración de la Región de Murcia’.
UN PP «PREPARADO»
En un ambiente electoral, con elecciones programadas en 2026 en Andalucía y Castilla y León, el PP busca presentar una imagen de unidad y preparación para enfrentar la próxima contienda electoral. La cúpula del partido ha urgido a sus miembros a mantenerse firmes ante las distracciones que el Gobierno y el PSOE puedan presentar, como el conflicto en Gaza o las reformas propuestas en torno al aborto.
A pesar de la controversia, el PP se mantiene firme en su rechazo a que se modifique la Constitución para incluir el derecho al aborto, argumentando que esa sería otra “cortina de humo” para desviar la atención de los casos de corrupción que salpican al Gobierno.
