
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y su asesor, Yuri Ushakov, reciben una delegación estadounidense en el Kremlin, liderada por el enviado especial, Steve Witkoff – /Contacto/Alexander Kazakov
MADRID, 2 de diciembre (EUROPA PRESS) – La reunión entre el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y la delegación estadounidense encabezada por el enviado especial, Steve Witkoff, ha concluido después de cinco horas. Este encuentro tiene lugar en un momento en el que se retoman las conversaciones congeladas en las últimas semanas para alcanzar un alto el fuego en Ucrania, en medio de la escalada de ataques.
Yuri Ushakov, asesor de Putin, ha calificado la reunión de «constructiva, muy útil e informativa», y ha confirmado que en el Kremlin se han abordado «varias variantes del plan» propuesto por el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, para Ucrania. Este plan ha recibido críticas de líderes europeos debido a las cesiones que Kiev tendría que hacer a Moscú.
Ushakov ha señalado: «No duró cinco minutos, sino cinco horas. Es decir, tuvimos la oportunidad de debatir a fondo las perspectivas de un mayor trabajo conjunto para lograr una solución pacífica y duradera a la crisis ucraniana,» en declaraciones a la prensa recogidas por la agencia de noticias rusa TASS.
A pesar del tono optimista, Ushakov ha reconocido que «todavía no se han comprometido al plan», ya que «algunos» de los detalles propuestos «son aceptables» para Rusia, mientras que «otros no». Sin embargo, ha aclarado que han discutido «la esencia» del plan, sin entrar en formulaciones específicas. Además, Putin ha transmitido saludos «amistosos» a Trump y ha evaluado «las acciones destructivas de los europeos» en este sentido.
Por otro lado, Ushakov ha asegurado que «los contactos entre Rusia y Estados Unidos continuarán» y que ambos países «no se han distanciado» en su postura sobre la cuestión territorial. Asimismo, han discutido las perspectivas de cooperación económica entre ambas potencias.
Antes del encuentro, Putin realizó una rueda de prensa en la que acusó a los países europeos de «obstaculizar» los esfuerzos impulsados por la Administración de Donald Trump para alcanzar un alto el fuego en Ucrania, en el marco de la invasión rusa iniciada en febrero de 2022.
