El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha dado la orden de poner a todo su partido en modo electoral, a pesar de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reafirmado su decisión de no adelantar las elecciones generales y de que aún falta más de un año para los comicios municipales y autonómicos. En este contexto, Feijóo está enfatizando la importancia de que los cargos del partido se mantengan “tensionados” y destaca el papel crucial de los alcaldes para movilizar a los votantes.
Esta estrategia se comunicó a sus ‘barones’ en una comida de trabajo el pasado lunes, tras la reunión de la Junta Directiva Nacional en la que se analizaron los resultados de las elecciones andaluzas, donde Juanma Moreno logró una amplia mayoría, pero se quedó a solo dos escaños de la mayoría absoluta.
“Feijóo quiere que tengamos las estructuras activas, que la gente esté tensionada y no cometamos errores. Y, sobre todo, que los alcaldes ayuden, porque son los principales valedores”, afirmó una de las personas que asistió a este almuerzo informal.
Durante la reunión de la Junta Directiva Nacional, que es el máximo órgano del partido entre congresos, Feijóo aseguró tras la victoria del PP en Andalucía que el cambio en España está “más cerca”. “Tenemos un proyecto para España. Vamos a salir a la calle con él, vamos a escuchar a la gente, vamos a enriquecerlo, y, además, vamos a cumplirlo”, aseveró ante sus compañeros.
En un discurso en el que mencionó hasta 33 veces la palabra “cambio”, subrayó que, hasta las próximas elecciones generales, la agenda del PP será “proyecto, proyecto y proyecto”. Sostuvo que Sánchez y sus socios “pueden decidir cuánto quieren resistir”, pero “hay algo que ya no depende de ellos: el deseo de cambio de los españoles”.
‘GÉNOVA’ QUIERE «AMPLIFICAR EL DESGASTE» DEL GOBIERNO
Los ‘populares’ llevan meses desgranando su alternativa para que la ciudadanía comprenda lo que hará Feijóo si llega al Palacio de la Moncloa. Sin embargo, reconocen que el foco mediático está en los casos de presunta corrupción que afectan al Gobierno, destacando la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el ‘caso Plus Ultra’.
Desde ‘Génova’ afirman que su objetivo es “amplificar el desgaste” del presidente del Gobierno y del PSOE sin “cometer errores” ni caer en la “hipérbole”, argumentando que el goteo de “imputaciones, tramas y escándalos” se percibe como “la muerte a pellizcos”.
Este enfoque les lleva a reprochar a Vox que, ante la debilidad de Pedro Sánchez, la primera iniciativa de Santiago Abascal haya sido solicitar una vez más una moción de censura, cuando, como recuerdan, “no dan los números” y sería “regalar una victoria” al presidente del Gobierno.
«LA DERECHA NO PUEDE SERVIR DE ARGAMASA DE LA IZQUIERDA»
En este sentido, hacen una advertencia velada a Vox, afirmando que “la derecha no puede servir de argamasa de la izquierda”, especialmente teniendo en cuenta que “solo ha arrancado un juicio”, el del caso de las mascarillas en el que fue juzgado el exministro José Luis Ábalos, y “no hay siquiera una sentencia”.
“Tenemos tiempo y no hay que caer en la ansiedad”, insistieron desde el equipo de Feijóo, quienes consideran que es mejor estrategia “jugar con los nervios” que se sienten en este momento en las filas socialistas. “Que se cuezan en sus autos”, exclaman en el cuartel general de los ‘populares’.
La cúpula del PP no descarta una moción de censura, pero por el momento prefiere ejercer presión sobre los socios de Sánchez, a quienes interpelan continuamente sobre hasta dónde están dispuestos a “tragar”, dado que sus propios votantes están “escandalizados”.
MAQUINARIA ELECTORAL ENGRASADA
Aunque el jefe del Ejecutivo ha dejado claro que no habrá adelanto electoral y que los comicios se celebrarán cuando corresponda, en 2027, Feijóo quiere tener la maquinaria electoral bien engrasada y el PP “electoralizado”.
En las filas del PP existen preocupaciones de que Sánchez pueda combinar las elecciones autonómicas y municipales previstas en mayo del próximo año con las generales, que hace cuatro años se llevaron a cabo el 23 de julio.
“Estamos listos para las elecciones. Cuando quiera y como quiera”, retan a Sánchez desde la dirección nacional del PP presidida por Feijóo, quien lleva meses solicitando un anticipo electoral, argumentando tanto la falta de apoyos parlamentarios como la “corrupción” que rodea al Gobierno.
