La capitana del conjunto español de gimnasia rítmica, Inés Bergua, ha descrito el año 2025 como «el resurgir del Ave Fénix» para la selección nacional, superando los desafíos que conlleva el deporte. Esto se refiere en especial a los resultados obtenidos en los Juegos Olímpicos de París 2024, además de sus logros en el Campeonato Europeo y Mundial de la temporada, donde España alcanzó tres medallas de oro y dos de bronce, un verdadero hito histórico para el país.
«Sin duda ha sido un hito histórico, algo que España nunca había conseguido. Fue un chute de energía para afrontar con optimismo lo que queda del ciclo olímpico. Además, viniendo de los Juegos Olímpicos de París, que no salieron como esperábamos, estos triunfos en el Europeo han reafirmado que una caída no define a ningún deportista», comentó Bergua tras la entrega de los Premios Supera de Iberdrola.
En la charla, Bergua no pudo ocultar su felicidad al hablar de la temporada. «Estoy muy feliz con lo que hemos logrado», reconoció. La capitana ha vivido momentos difíciles tras los resultados en los Juegos Olímpicos de 2024. «Hemos resurgido de las cenizas después de las caídas que da el deporte», expresó con determinación.
«Lo que he aprendido es no dejarse llevar por esos malos momentos en los que solo quieres rendirte. Precisamente en esos instantes es cuando hay que hacerse más fuerte, seguir adelante y confiar en tus sueños. Aunque las cosas no salgan bien, hay que continuar y soñar en grande», reiteró Bergua.
La resistencia y determinación del equipo llevaron al conjunto español a obtener tres medallas de oro en el Campeonato de Europa celebrado en Tallin (Estonia), un momento que describió como «superespecial y mágico». «Fue un impulso para continuar el resto de la temporada», afirmó. «Sabíamos que teníamos el nivel para competir, aunque hay que demostrarlo en el momento de la verdad», confesó.
A pesar de la presión, el equipo logró conseguir dos medallas de bronce en el Mundial de Río de Janeiro (Brasil), aunque para Bergua, quedó un «sabor un poquito agridulce». Destacó: «Algún pequeño fallo nos privó de la medalla de oro, pero no pasa nada, eso lo guardamos para el próximo año y vamos a ir con todo».
Transición y liderazgo en el equipo
La sonrisa continua de Inés Bergua no solo irradia alegría, sino que su positivismo se contagia a quienes la escuchan. «Estoy superorgullosa de este equipo con las dos medallas mundiales y, siendo la mayoría de mis compañeras novatas, me siento muy feliz de liderar un grupo tan ambicioso a mi edad», dijo.
Sin embargo, la capitana enfatiza la importancia del trabajo psicológico detrás de la madurez del equipo. «Más allá de todas las horas de dedicación física que requiere nuestro deporte, hay mucho trabajo mental. Contamos con la ayuda de un psicólogo. Este trabajo hay que cultivarlo cada día. Yo transformo la presión en responsabilidad y motivación», aseguró Bergua.
Con solo 21 años, ha asumido la difícil tarea de integrar a las jóvenes gimnastas en el equipo. «Era como volver a formar un nuevo grupo con chicas más pequeñas, pero ha sido un proceso de intentar guiar y motivar en momentos de incertidumbre y seguridad», explicó.
Además, Bergua es un referente fuera del tapiz. «Siento el cariño y apoyo de muchas niñas que practican gimnasia rítmica. Ser un ejemplo para ellas es un honor. Me siento orgullosa y reflejada en esas pequeñas que antes pedían fotos a sus ídolos», manifestó.
Ejemplo a seguir
Inés también mencionó a su referente en el deporte, Rafa Nadal. «Desde que era pequeña, ha sido un ejemplo a seguir por sus éxitos deportivos y por sus valores como persona: humildad, esfuerzo y sacrificio. Todo lo que ha representado ha sido para mí una inspiración», comentó sobre el tenista que ha ganado 22 ‘Grand Slams’.
Mirando hacia el futuro
Finalmente, la gimnasta expresó sus deseos para el nuevo año, esperando «muchos éxitos deportivos, seguir acumulando experiencia y disfrutar cada vez más en el tapiz». Para 2026, su principal objetivo es «conseguir la plaza olímpica».
Los Juegos Olímpicos siguen siendo una meta constante. «Este año es crucial, ya que en el Campeonato del Mundo de agosto en Alemania se repartirán las primeras plazas olímpicas. Estoy convencida de que tenemos el nivel para estar en lo más alto», concluyó Inés Bergua.
