La producción de automóviles diésel ha experimentado un notable derrumbe, con cifras que revelan una tendencia preocupante para el sector automovilístico. En 2019, se producían casi un millón de vehículos diésel (998.660, representando el 35,4 % del total anual), mientras que en 2024 esta cifra se redujo a 524.363 vehículos, lo que implica una caída de casi la mitad. Este descenso ha llevado a que la cuota de diésel sobre el total producido disminuyera al 22,1 % al finalizar el año pasado, con los híbridos no enchufables muy próximos, alcanzando un 19,6 %.
Entre enero y junio de este año, los vehículos diésel representaron el 21,5 % de la producción total, un porcentaje que se sitúa por debajo del 31,7 % de la suma de híbridos. Estas cifras en España ofrecen una visión representativa del actual estado del sector, dado que el país es el segundo mayor fabricante de vehículos a nivel europeo y se encuentra entre los diez primeros en el mundo.
Prohibición de la venta de coches que emitan CO2 en 2035
La disminución en la fabricación de vehículos de gasolina y diésel puede ser atribuida, en parte, a los cambios en las normativas que buscan reducir las emisiones contaminantes. En 2023, la Unión Europea (UE) aprobó una normativa que prohíbe, a partir de 2035, la venta de coches nuevos que emitan dióxido de carbono (CO2).
En este contexto de descarbonización, la UE lanzó la normativa CAFE (Clean Air For Europe), que exigía a los fabricantes europeos alcanzar una cuota de eléctricos en el mercado del 20-22 % en este ejercicio. Sin embargo, en 2024, esta cuota no llegó al 14 %. El incumplimiento de esta normativa podría resultar en un agujero de emisiones correspondiente a 15.000 millones de euros en multas, según las estimaciones de un sector que considera inviable cumplir con los requisitos de la regulación CAFE.
No obstante, en marzo pasado, Bruselas propuso medidas proteccionistas para la automoción europea frente a la competencia de China y EE. UU., las cuales incluían ofrecer mayor flexibilidad a los fabricantes respecto a la reducción obligatoria de CO2. La nueva normativa permitirá a los productores evitar sanciones si no reducen las emisiones de sus flotas en un 15 % para 2025 en comparación con 2021, siempre que compensen el exceso hasta 2027.
Incremento en la venta de híbridos
Un claro ejemplo de evolución en el sector automotor es el aumento en la fabricación de vehículos híbridos, resultado de la creciente apuesta de las marcas por estos modelos. En 2019, la producción de híbridos no alcanzaba las 12.000 unidades (11.557 no enchufables y 272 enchufables), mientras que en 2024 ascendió a 554.228 (466.460 no enchufables y 87.768 enchufables).
Se espera que en 2025 los híbridos superen su récord histórico, ya que solo en el primer semestre se han fabricado 325.254 híbridos no enchufables y 61.656 enchufables. Estos últimos, conocidos como PHEV, también se cuentan como vehículos electrificados, junto a los eléctricos puros. En el conjunto del semestre, la cuota de producción de los vehículos electrificados creció un 3,8 % interanual, alcanzando las 117.767 unidades.
A pesar de que los coches híbridos no enchufables siguen siendo los más vendidos en el mercado español, su capacidad para funcionar con combustibles fósiles se ve complementada con baterías que ofrecen una notable autonomía no contaminante, lo que contribuye a que el transporte sea más sostenible.
