MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) – El secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), Pablo Crespo, ha demandado este lunes «apoyo institucional» para alcanzar una mayor presencia productiva y autonomía estratégica para los fabricantes de tecnología sanitaria en España, un sector que aportó 1.677 millones de euros en valor añadido bruto (VAB) en 2023.
El sector se presenta como una parte crucial de la economía del país, aunque enfrenta serios problemas de viabilidad en la mayoría de sus empresas, según afirmó Crespo durante la inauguración de un estudio titulado ‘Los fabricantes de tecnología sanitaria en España’.
El informe elaborado por Fenin indica que España cuenta con 362 empresas dedicadas a la fabricación de tecnologías sanitarias, de las cuales un 93 por ciento corresponden a pequeñas y medianas empresas (PYMES). En 2023, la industria facturó 4.900 millones de euros, con un crecimiento compuesto del 1,2 por ciento anual, una evolución caracterizada como “moderada” debido a “las trabas de un mercado europeo sobre-regulado y muy burocratizado”.
De los 1.677 millones de euros en valor añadido bruto, 1.076 millones se destinaron a salarios y cotizaciones sociales y 241 millones a beneficios, lo que se traduce en una rentabilidad del 4,9 por ciento. En cuanto a impuestos de sociedades, los fabricantes aportaron 72 millones de euros, representando un 0,2 por ciento del total nacional.
La mayor parte de las 362 empresas se localiza en Cataluña (134 empresas) y Comunidad de Madrid (75 empresas), concentrando el 57,7 por ciento de las compañías y el 80,2 por ciento de la facturación. En el resto del país, la Comunidad Valenciana suma 47 empresas, el País Vasco 29, Andalucía 12 y Castilla-La Mancha 12, abarcando el 27,6 por ciento de las empresas y el 15,8 por ciento de facturación.
El informe también destaca la contribución del sector al empleo, que en 2023 contaba con 18.962 empleados. El 96 por ciento de los contratos son indefinidos, una cifra que supera el 86 por ciento del total de la economía española. A pesar de la igualdad en el número de contratos entre hombres y mujeres, se mantiene una brecha significativa en los puestos de toma de decisiones, donde solo el 26 por ciento están ocupados por mujeres.
A partir de estos datos, se concluye que el sector de fabricantes de tecnología sanitaria tuvo un «sólido desempeño» en 2023, con un 71 por ciento de las empresas obteniendo resultados positivos. No obstante, las microempresas exhiben la mayor proporción de resultados negativos (50 por ciento).
Oportunidades y Riesgos
Fenin ha realizado encuestas a 245 empresas y 30 entrevistas para profundizar en la situación del sector y plantear medidas de mejora. Las ventajas de fabricar en España incluyen altos estándares de calidad de la normativa europea, acceso a mano de obra altamente cualificada, y una posición geográfica estratégica como puente entre Asia y Europa.
El 67 por ciento de las empresas encuestadas manifestó su intención de realizar algún tipo de inversión productiva, bien mediante la apertura de nuevos centros de innovación o la ampliación de los existentes. Para ello, destacan la necesidad de acceder a líneas públicas de financiación, deducciones fiscales y programas públicos de apoyo a la inversión.
El informe también enumera riesgos para el sector, siendo la deslocalización la más preocupante, ya que implica que las empresas españolas puedan trasladar su fabricación al extranjero. Esto se relaciona con la excesiva burocracia, la dificultad para acceder a ayudas y problemas en la atracción y retención de personal.
Plan de Industrialización
El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, también participó en el acto y puso en valor la futura Ley de Industria y Autonomía Estratégica. Esta ley busca «establecer un tablero nuevo” con el objetivo de actualizar el marco vigente desde 1992. «Esperemos que este año se pueda sacar (…), pero mientras tanto vamos aplicando ya de manera práctica las cosas que dice», comentó.
En este contexto, el Ministerio de Industria está colaborando con Fenin en una hoja de ruta que impulse una estrategia específica para el sector de tecnología sanitaria, fomentando la industrialización, la localización de la producción y la I+D+i.
De cara a un plan nacional de industrialización del sector, el informe presentado incluye recomendaciones orientadas a automatizar, aumentar la productividad y la capacidad productiva; impulsar políticas de apoyo a PYMES y microPYMES; reducir y agilizar la burocracia; y fomentar la internacionalización.
Perspectiva de los Fabricantes
Tras la presentación del informe, la directora general de Becton Dickinson España y Portugal, Lourdes López; el consejero delegado de Matachana, Manuel Matachana; y el director general de Radiología, Juan Antonio Sánchez, debatieron sobre el papel del sector de fabricación de tecnologías sanitarias desde la experiencia de sus respectivas empresas.
Los tres coincidieron en que se trata de un «sector crítico para mantener la sanidad de toda la población». «Generamos una gran capacidad productiva, pero, sin embargo, tenemos una notable dependencia del extranjero», afirmó Juan Antonio Sánchez.
Lourdes López subrayó que en situaciones de desastre natural, como la pandemia de Covid-19, la salud es «esencial». Por ello, el sector de tecnología sanitaria necesita contar con un «extra» de producción para afrontar imprevistos y evitar depender del exterior.
Manuel Matachana también insistió en que el sector es «básico, crítico y estratégico», y aunque aporta un notable valor, necesita apoyos para seguir creciendo. «Tenemos muchas ganas de generar valor en este país, pero lo que necesitamos es un empuje adicional a nivel institucional», concluyó.
