Elon Musk, el empresario detrás de Tesla, tiene la costumbre de hacer promesas que suenan completamente a ciencia ficción y esta vez no será la excepción, pues está prometiendo un coche que será lo más memorable que jamás se haya visto. De hecho, afirma que si se juntaran todos los coches con gadgets de James Bond, el suyo sería «aún más loco». Veamos de qué se trata.
La promesa de Elon Musk
Nuestro querido Elon Musk ha estado trabajando en un nuevo superdeportivo eléctrico que busca romper todas las barreras de lo que un coche puede hacer. El problema es que este proyecto fue presentado en 2017 y lleva casi una década de retrasos, convirtiéndose más en un mito que en una realidad.
Sin embargo, recientemente hemos vuelto a tener noticias. En una entrevista, Musk fijó una fecha de producción para este año y elevó las expectativas a un nivel jamás imaginado en la industria automotriz, pues aseguró que lo que está por venir no es un simple coche, sino un evento histórico.
Para Musk, su nuevo superdeportivo no se puede comparar con sus rivales, sino que se compara con las joyas que hemos visto en películas, pues promete cifras que desafían la física, incluyendo la capacidad de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo.
Un supercoche de película
Sobre el papel, el nuevo Roadster es, sin exagerar, el coche más loco y extremo jamás pensado para la calle. Al principio, Tesla prometió que podía acelerar de 0 a 96 km/h en solo 1,9 segundos y que alcanzaría una velocidad máxima de 400 km/h.
Pero Elon Musk ya no está satisfecho con esos números, así que su nueva meta es que el coche pueda ir de 0 a 100 km/h en menos de un segundo. Para hacer posible esta locura, ha mostrado dos tecnologías que parecen sacadas directamente de SpaceX, su compañía de cohetes.
La primera es el «Paquete SpaceX», que incluye diez propulsores pequeños de gas frío que funcionan como mini-cohetes. Estos motores se instalarían en la parte trasera del coche y usarían aire a presión muy alta.
La segunda tecnología es la aerodinámica de ventiladores. Tesla ha creado un sistema donde unos ventiladores se esconden bajo el coche para crear un vacío de aire, haciendo que el coche se «pegue» literalmente al suelo.
Además de la velocidad, en autonomía no se queda atrás. Tiene una batería enorme de 200 kWh, prometiendo una distancia de hasta 1.000 kilómetros con una sola carga, superando a todos los coches de alta gama.
¿Un engaño o una revolución?
No podemos negar que este proyecto suena muy atractivo, sin embargo, no todos creen que sea algo real. Muchos expertos en baterías consideran que es casi imposible poner una batería gigante de 200 kWh en un coche deportivo pequeño sin que este resulte demasiado pesado.
Los expertos y competidores opinan que prometer 1.000 kilómetros de viaje y esa aceleración extrema es demasiado optimista. De hecho, las fechas de presentación del coche se han pospuesto en varias ocasiones a lo largo de los años.
Esto ha llevado a que clientes importantes, como el jefe de OpenAI, Sam Altman, se enojen e intenten solicitar la devolución del dinero de su reserva. Aun así, para Tesla, el Roadster es más que un simple auto; es «el último gran coche para la gente que disfruta conducir» antes de que llegue la movilidad autónoma.
El Tesla Roadster es una apuesta que puede ser todo o nada. Si Elon Musk logra cumplir la mayor parte de lo que ha prometido, este coche no solo será el lanzamiento más memorable de la historia, sino que cambiará para siempre el futuro del coche eléctrico. Pero si no lo logra, se convertirá en la prueba más grande de cómo las promesas y la exageración pueden superar a la realidad.
