
Archivo – El cantante y compositor Michael Bublé durante su actuación en el Wizink Center, a 30 de enero de 2023, en Madrid (España). – Ricardo Rubio – Archivo
MADRID, 6 Dic. (EUROPA PRESS) – El Vaticano ha acogido este sábado el VI Concierto con los Pobres, un evento anual impulsado por el Papa Francisco que ha contado con el cantante Michael Bublé como protagonista. En este evento asistió el Papa León XIV, quien aseguró que «la música no es un lujo para unos pocos, sino un don divino accesible a todos, ricos y pobres» al término de la celebración.
El artista canadiense interpretó un repertorio diseñado para la ocasión, el cual fue elaborado en colaboración con León XIV, que entregó una lista de peticiones al cantante para su actuación de la tarde del 6 de diciembre, incluyendo canciones como ‘Ave Maria’ y ‘Feeling Good’.
Además, participaron en el concierto el Coro de la Diócesis de Roma y la Nova Opera Orchestra, quienes recibieron al Papa con la interpretación de ‘Tú eres Pedro’. Posteriormente, Marco Frisina dirigió una secuencia de piezas navideñas, comenzando con ‘Puer natus est nobis’ y continuando con ‘Joy to the World’.
«LA MÚSICA ES COMO UN PUENTE QUE LLEVA A DIOS»
Al concluir el concierto, el Pontífice se dirigió a los asistentes, afirmando que «la música es como un puente que lleva a Dios». Destacó que «la música puede elevar nuestra alma, no porque nos distraiga de nuestras miserias, porque nos aturda o nos haga olvidar los problemas y las situaciones difíciles de la vida, sino porque nos recuerda que no somos solo eso, somos mucho más que nuestros problemas y nuestras desgracias, somos hijos amados por Dios».
León XIV subrayó que la música «es capaz de transmitir sentimientos, emociones, hasta los movimientos más profundos del alma, elevándolos y transformándolos en una escalera ideal que conecta la tierra y el cielo».
El Pontífice también recordó que el Concierto con los Pobres es un evento anual «nacido del corazón del Papa Francisco» para unir música, fraternidad y solidaridad. Ante los 8.000 asistentes, de los cuales 3.000 eran personas más desfavorecidas invitadas al evento, se les ofreció una cena al finalizar la velada.
