MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) – Entidades del sector cultural han pedido «precaución» a la hora de legislar la inteligencia artificial (IA), debido al rápido avance de esta tecnología. La atención se centró en la IA generativa y en la necesidad de garantizar los principios de «transparencia, remuneración y autorización» durante un encuentro en el Congreso, convocado por el Grupo Popular. Entre los participantes se encontraban organizaciones como CEDRO, Unión de Actores y Actrices, FEDICINE, ADEPI, AMETIC, AIE, EGEDA, DAMA, Adigital, AGEDI, AEVOD y Atresmedia.
El escritor Lorenzo Silva, representante de CEDRO, alertó que las empresas tecnológicas, especialmente en el ámbito de la IA, tiene un respeto «laxo» por las regulaciones en esta materia, actuando «sin pedir perdón ni permiso». Silva advirtió: «La sensación es que estamos absolutamente inherentes ante actores mucho más poderosos, que desde luego no reconocen nuestra posición como autores». Esto se traduce en «batallas perdidas» con una reparación del daño que queda dilatada durante años.
Asimismo, Silva señaló que los modelos de IA generativa despojan al patrimonio cultural, oral y espiritual de las sociedades y reivindicó que la creación «es patrimonio de toda la comunidad y no solo de la persona que produce». Aseguró que existe una preocupante pasividad frente al problema de la apropiación del patrimonio cultural por agentes externos a la sociedad.
El autor propuso que, si España desarrolla modelos de IA, no imiten «los modelos viciosos y viciados» del extranjero, sino que busquen «modelos virtuosos, justos y que reconozcan el valor de lo aportado».
Por su parte, el portavoz de AIE, Pedro Gómez, exigió que el valor de la música y la creatividad sea reconocido «per se». Eso incluye establecer seis principios básicos para el desarrollo de la IA generativa: consentimiento expreso, protección de los atributos personales (voz e imagen), principio de compensación, equilibrio entre las partes, transparencia y coordinación internacional. Gómez advirtió: «Ya se empieza a difuminar qué es real y qué es inteligencia artificial», comparándolo con el etiquetado de alimentos ultraprocesados para crear conciencia sobre la creatividad humana.
Desde EGEDA, su portavoz Rafael Sánchez calificó a la IA como la «piratería del siglo XXI», demandando una «remuneración justa» y que no se entrenen modelos de lenguaje sin el consentimiento de los autores, subrayando que «el permiso es fundamental».
Diferencia entre IA y Generativa
Beatriz Sánchez-Eguibar, directora de asesoría jurídica de AGEDI, enfatizó que ahora no es el momento de «legislar ni reabrir normas», dado que hay «muchos procedimientos judiciales en marcha». Abogó por ceñirse al marco jurídico existente del reglamento de IA de la directiva de Derechos de Autor del Mercado Único Digital de la UE. Проseguió declarando que «lo prudente es esperar a ver qué ocurre y ceñirnos a ese marco jurídico» que exige a los proveedores de servicios de IA pedir autorización para el uso de contenidos y cumplir con la transparencia necesaria.
Entre las principales peticiones destacó la necesidad de diferenciar la IA de la generativa. Esperanza Ibáñez, portavoz de la Asociación Española de Video On Demanda (AEVOD), defendió que la IA se ha utilizado «de forma pacífica» anteriormente, aunque reconoció la existencia de herramientas de «carácter general» y otras con «fines concretos».
Antonio Fernández, presidente de ADEPI, coincidió en la importancia de «separar» la IA de la generativa y expresó su preocupación por esta última. «La IA se lleva utilizando desde hace mucho en la industria cultural, pero la generativa nos preocupa especialmente en cuanto a la propiedad intelectual», concluyó.
