El Museo Reina Sofía ha desaconsejado «rotundamente» el traslado de la emblemática obra ‘Guernica’ de Pablo Picasso, argumentando que las vibraciones «inevitables» durante el transporte de obras de arte podrían provocar «nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros». Esta recomendación surge en respuesta a la petición del Gobierno Vasco para el alojamiento temporal de la obra en el Museo Guggenheim de Bilbao, considerando que el traslado podría agravar las condiciones de conservación y el estado estructural de la pintura.
Esta conclusión se basa en un reciente informe de estado de conservación elaborado por el Departamento de Conservación-Restauración del Museo Reina Sofía, el cual incluye detalladas imágenes de la obra y fue publicado el miércoles 25 de marzo. El informe señala que la obra se mantiene actualmente en condiciones estables gracias a un control riguroso de las condiciones ambientales. Sin embargo, su formato, naturaleza y el estado de conservación, así como los numerosos daños sufridos a lo largo del tiempo, la hacen especialmente vulnerable a las vibraciones.
El documento enfatiza que, para comprender el estado actual del ‘Guernica’, es esencial profundizar en el proceso creativo y la evolución plástica de la obra, junto con un conocimiento preciso de los materiales y su distribución en el lienzo. Además, es importante repasar la evolución material a lo largo de los años, considerando los viajes, los agentes físicos y químicos a los que ha estado expuesta, así como las restauraciones realizadas.
El informe detalla que la tela del ‘Guernica’ es «de una sola pieza y sin costuras», compuesta por lino en la urdimbre y yute en la trama, con una preparación de fábrica que incluye una imprimación de cola animal y una base blanca a base de aceite. Picasso utilizó un complejo juego de capas superpuestas, lo que confiere a la obra su singularidad.
Picasso aborda el espacio de manera heterogénea, utilizando capas muy diluidas en algunas áreas que permiten la creación de transparencias, y en otras, capas de mayor densidad que cubren la preparación subyacente. Además, el bastidor original, que era de madera de conífera y compuesto por quince piezas, fue reemplazado en 1964 por otro con un sistema de tensado diseñado por Andrew Olah, carpintero del MoMA.
Un factor clave en la evolución del estado de conservación del ‘Guernica’ es el análisis de los traslados que la obra sufrió en sus primeros años, los cuales llevaron a sucesivos tratamientos de restauración entre 1943 y 1957. En este año, Jean Volkmer, restauradora jefa del Departamento de Restauración del MoMA, consolidó la capa pictórica aplicando una mezcla de cera-resina por la parte trasera.
Tras este tratamiento, la obra realizó un nuevo recorrido por Estados Unidos. Sin embargo, debido a preocupaciones sobre su estado, se decidió que no se volvería a mover hasta su regreso a España, quedando «definitivamente» instalada en una sala del Museo de Arte Moderno de Nueva York, con la aprobación de Picasso, quien rechazó las peticiones para viajar a Londres en 1960 y a París en 1967.
Estudios recientes confirman un gran número de «alteraciones»
El informe también afirma que en 2012 se inició un exhaustivo estudio de la obra, mejorando la comprensión de su estado de conservación a través de análisis técnicos de alta resolución. Estos estudios han permitido identificar diversas alteraciones, por ejemplo, el perímetro de la tela presenta un gran número de cambios debido a los repetidos clavados y desclavados del bastidor, junto con tensiones provocadas por ser un lienzo de grandes dimensiones.
En cuanto a la capa pictórica, se observan frecuentemente alteraciones como grietas, craquelados y microfisuras, mayormente atribuidas a las tensiones generadas durante su manipulación en los años de itinerancia. Además, un análisis realizado en 2018 identificó admixtiones oleorresinosas presentes en las pinturas industriales de los años 30, las cuales aumentan la rigidez de la capa pictórica y su susceptibilidad al craquelado con el tiempo.
El informe también registra «pérdidas, desfibrados, manchas, orificios, reintegraciones, repintes, suciedad y restos del acto vandálico que sufrió en 1974».
Histórico de solicitudes sobre el ‘Guernica’
Desde su llegada definitiva a España, el Museo Reina Sofía ha rechazado todas las solicitudes de préstamo del ‘Guernica’. Desde 1997, instituciones como el Museo Guggenheim Bilbao, el Museum of Modern Art de Nueva York, el Royal Ontario Museum de Canadá, así como el Gobierno Vasco y el Gwangju Museum of Art de Corea del Sur, han solicitado el préstamo temporal de la obra, pero en todos los casos, el Patronato del museo ha denegado el traslado.
El primer intento, promovido por el Guggenheim para su inauguración, motivó incluso un simposio internacional sobre los riesgos éticos y técnicos de mover la obra, que concluyó desaconsejando su manipulación. El Patronato ha reiterado en diversas ocasiones que el ‘Guernica’ es el eje de las colecciones del Reina Sofía y su pieza más emblemática, argumentando que su traslado sería «tajantemente improcedente» desde el punto de vista técnico y museológico. Según el museo, el lienzo es un elemento «irreemplazable» en su discurso expositivo, comparando su valor simbólico al de la ‘Gioconda’ en el Museo del Louvre.
Incluso el MoMA de Nueva York, que albergó la obra durante el exilio español, no obtuvo un préstamo en el año 2000, una negativa que fue plenamente comprendida por el museo estadounidense, de acuerdo con la documentación interna.
El Gobierno Vasco pide un análisis serio
La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha advertido que la solicitud del traslado temporal del ‘Guernica’ a Euskadi «no debe ser despachada con un no, sin un análisis serio y en profundidad». El Ejecutivo autónomo volvió a solicitar el traslado temporal de la obra al Museo Guggenheim, para el periodo que va desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 30 de junio de 2027, coincidiendo con el 90 aniversario de la constitución del primer Gobierno Vasco del lehendakari Agirre y el bombardeo de Gernika.
En un comunicado, Bengoetxea ha calificado de «grave» la situación que rodea esta solicitud y ha defendido que no se trata solo de «una cuestión meramente técnica», sino de «una cuestión de memoria, reconocimiento y reparación». Según ha destacado, el Gobierno Vasco aboga por «un cambio de mirada» por parte del Gobierno español y un trabajo conjunto entre los diferentes Ejecutivos involucrados.
