El presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha recalcado este jueves que el alto el fuego será «el punto de partida» en las negociaciones con Israel. Se esperan contactos directos con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, después de las conversaciones iniciadas en Washington para poner fin a los enfrentamientos entre el Ejército israelí y el partido-milicia chií Hezbolá.
Compromiso y condiciones de Líbano
Aoun afirmó que «el alto el fuego que Líbano exige a Israel será el punto de partida natural para negociaciones directas entre ambos países, de acuerdo con la iniciativa presidencial». Esta declaración fue realizada a través de un mensaje difundido por su oficina, tras una reunión con el secretario de Estado británico para Oriente Próximo, Hamish Nicholas Falconer.
En este sentido, el presidente libanés insistió en el «compromiso» de Líbano con «detener la escalada en el sur y en todas las regiones libanesas», destacando la necesidad de cesar los ataques contra «civiles inocentes» y «la destrucción de viviendas en pueblos y ciudades libanesas».
Según Aoun, las autoridades libanesas serán «las únicas encargadas de las negociaciones», argumentando que se discuten asuntos soberanos y que «nadie más puede intervenir». Un paso clave en este proceso sería la retirada de fuerzas militares israelíes del territorio libanés.
Despliegue de fuerzas y diálogo con Israel
Asimismo, Aoun mencionó la importancia del redespliegue del Ejército libanés «a las fronteras internacionales», sugiriendo «extender plenamente la autoridad estatal y poner fin a toda presencia armada».
Por parte de Israel, la ministra de Ciencia y Tecnología, Gila Gamliel, confirmó que Netanyahu mantendrá una conversación con Aoun durante la jornada. Gamliel enfatizó que este contacto se produce «tras muchos años de desconexión total en el diálogo entre los dos Estados» y expresó su esperanza de que esta acción, al final, conduzca a la «prosperidad».
La influencia de Washington en las negociaciones
Washington ha jugado un papel clave en la reactivación de este diálogo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que «los dos líderes» de Líbano e Israel hablarían durante el jueves, recordando que «hace mucho tiempo que los dos líderes no hablan, unos 34 años».
Líbano había reclamado en varias ocasiones a Israel la apertura de negociaciones bilaterales, algo que Netanyahu solo aceptó el pasado jueves. El primer ministro israelí ordenó mantener negociaciones directas con Líbano para establecer «relaciones pacíficas» y colaborar en el «desmantelamiento» de Hezbolá, un punto también requerido por Beirut.
Líbano e Israel, que no mantienen relaciones diplomáticas, lograron mantener conversaciones de alto nivel por última vez en 1993, aunque este último diálogo no fue entre presidentes y primeros ministros.
