MADRID, 20 de octubre de 2025 – El ministro de Justicia de Francia, Gerald Darmanin, ha admitido este lunes que hubo fallos de seguridad en la protección del museo del Louvre, tras el robo de varias joyas de la etapa imperial de Napoleón y su esposa, Josefina, el pasado domingo. Este incidente obligó al museo a cerrar sus puertas.
«Lo que es seguro es que hemos fracasado, ya que hubo personas capaces de aparcar un elevador de muebles en pleno centro de París y subir a la gente en pocos minutos para llevarse joyas de valor incalculable», comentó Darmanin en una entrevista para la emisora France Inter, remarcando que este hecho «da una imagen lamentable de Francia».
Una evaluación profunda del robo
El ministro también subrayó la importancia de investigar cómo se llevó a cabo el robo, que se realizó a plena luz del día. «Es mejor dejar que los investigadores y la Justicia determinen si se trató de un grupo muy organizado», afirmó, mientras prometía que habría «consecuencias» y reconocía su parte de responsabilidad en lo sucedido.
«Existen muchos museos en París y en Francia con contenido inestimable. La pregunta sobre por qué los cristales no estaban asegurados es válida», indicó Darmanin. Esto se produjo después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, calificara lo acontecido como «un ataque al patrimonio» y se comprometiera a recuperar las joyas robadas.
Seguridad en el Louvre y futuro de las colecciones
Macron destacó que el proyecto «Louvre Nouvelle Renaissance» (Nuevo Renacimiento), lanzado en enero, incluye medidas de seguridad reforzadas para instituciones como el Louvre. «Esto garantizará la preservación y protección de lo que constituye nuestra memoria y nuestra cultura», concluyó el presidente, en medio de una investigación de la Fiscalía por «robo organizado» y «conspiración para delinquir».

