El selectivo español cae un 2,62% y pierde los 18.000 enteros. El Ibex 35 ha registrado este lunes su peor sesión bursátil desde el desplome del pasado mes de abril, cuando el anuncio de la nueva política arancelaria estadounidense bautizada como ‘Liberation Day’ provocó descensos superiores al 5% durante dos jornadas consecutivas. Este descenso es atribuido al conflicto en Oriente Medio, que ha llevado al índice a cerrar en los 17.878 puntos.
El índice, al igual que el resto de los mercados mundiales, sigue de cerca la evolución del conflicto en Irán, el cual se ha extendido a otros países de la región tras registrarse ataques del régimen de los ayatolás en represalia por el asesinato de su líder, Alí Jameneí, en Israel, así como en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Baréin, donde Estados Unidos mantiene bases militares.
Las perturbaciones del conflicto en los mercados tienen un claro catalizador: el petróleo. Por el estrecho de Ormuz, que se ubica entre el norte de Irán y Omán y el sur de Emiratos Árabes Unidos, circula alrededor del 20% del crudo mundial y una tercera parte del transportado por vía marítima. La República Islámica ha cerrado parcialmente el paso por el canal, consciente de la amenaza que representa su cierre para la economía internacional.
EL BARRIL DE BRENT ROZA LOS 80 DÓLARES
En este sentido, el precio del barril de Brent, de referencia en Europa, se revalorizaba más de un 5% al cierre de la Bolsa de Madrid, hasta los 77,84 dólares, aunque llegó a posicionarse en los 82 dólares a lo largo del día. Por su parte, el West Texas, referencia en EEUU, se alzaba un 4%, hasta los 71,20 dólares.
El aumento de los precios del crudo ha desatado el pánico entre los inversores, quienes prevén una subida generalizada de los precios. Prácticamente todos los valores del Ibex 35 cerraron en negativo, destacando desplomes como los de Inditex (-4,86%), Banco Santander (-4,84%), IAG (-4,72%), Puig (-4,34%) y BBVA (-3,87%).
En contraste, solo cinco de las 35 empresas cotizadas en el índice lograron cerrar en positivo, con Repsol y Naturgy a la cabeza, con subidas del 5,6% y del 1,37%, respectivamente, beneficiándose del aumento en los precios del crudo y del gas.
Las caídas también se replicaron en otros selectivos del Viejo Continente, aunque con menor intensidad: Fráncfort perdió un 2,56%; París, un 2,17%; Milán, un 1,97%; y Londres, un 1,20%.
A pesar del contexto generalizado de correcciones, el jefe de Estrategia de Mercados de Ebury, Mattheu Ryan, comentó que «normalmente, el aumento de los riesgos geopolíticos no provoca más que una dislocación temporal, y los mercados suelen recuperarse bastante rápido una vez que el ‘shock’ disminuye».
EL ORO SE DISPARA HASTA LOS 5.400 DÓLARES LA ONZA
Por otro lado, los activos refugio han vuelto a aumentar de valor, gracias a su capacidad de «capear la incertidumbre a corto plazo», según indica la gestora Janus Henderson. El oro se disparó hasta los 5.300 dólares la onza al cierre de la Bolsa de Madrid, alcanzando precios superiores a los 5.400 dólares a inicios del día, a menos de 200 dólares de sus máximos históricos.
Desde Julius Baer argumentan que el futuro del oro y el comportamiento de los mercados internacionales dependerán de la duración del conflicto en la región y del impacto tangible de la escalada en la economía global. Al tiempo, los analistas de Renta 4 advierten que con el período de guerra estimado en cuatro semanas por EEUU se abre un tiempo de «volatilidad e incertidumbre».
RENTA FIJA, DIVISAS Y BITCOIN
En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono soberano español con vencimiento a 10 años subía hasta el 3,133%, mientras que la prima de riesgo frente a la deuda alemana se elevaba hasta los 41,8 puntos básicos. Se espera que los bonos soberanos de los mercados desarrollados, incluidos los bonos del Tesoro de EEUU, sean más atractivos ahora que la renta variable, lo que podría reducir sus rendimientos.
En el mercado de divisas, el euro se depreciaba un 1% frente al dólar, negociándose a un tipo de cambio de 1,1692 dólares por cada euro. La fintech Ebury sostiene que el dólar estadounidense recibe demanda «por la aversión al riesgo y el aumento de los precios de la energía», un comportamiento que también replican otras divisas consideradas activos refugio, como el franco suizo.
Finalmente, el bitcoin, que solía comportarse como un activo de riesgo en contextos de incertidumbre geopolítica, ha rebotado más de un 5%, alcanzando los 69.466 dólares.
