MADRID, 3 sep. (EUROPA PRESS) – El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha valorado la reunión de este martes entre el presidente de Cataluña, Salvador Illa, y el líder de Junts, Carles Puigdemont, como «buena para la convivencia» y como «la foto de un reencuentro».
Opiniones sobre la reunión
Albares ha expresado su evaluación en una entrevista en Onda Cero, donde destacó que «el 90% de los catalanes» y el «80% de los españoles» están de acuerdo con esa imagen, puesto que están «de manera abrumadoramente mayoritaria» a favor «del diálogo, de la convivencia», y «nadie quiere la crispación ni la confrontación».
Reflexiones sobre el pasado y el futuro
El ministro explicó: «Yo veía esta mañana la foto en los periódicos, y para mí esa es la foto de un reencuentro entre el presidente de la Generalitat, entre dos líderes políticos catalanes. Desde luego, yo prefiero mucho más esa foto que otras fotos de otros tiempos, con gobiernos del Partido Popular, por ejemplo, que lo que mostraban era confrontación y crispación».
Construyendo un futuro en Cataluña
En este sentido, subrayó que la imagen representa «una amplísima mayoría de Cataluña» y que se trata de «una foto que construye futuro» y ayuda a «pasar página». Además, afirmó que Illa «representa perfectamente una persona que está siempre donde es más útil para Cataluña y donde es más útil para España».
Posibilidad de futuras reuniones
Albares se mostró dispuesto a mantener una reunión con el expresidente catalán y no descartó que lo haga el presidente del Gobierno, asegurando que «el día que Pedro Sánchez tenga algo que anunciar, lo anunciará».
Cuestionamientos sobre el juicio de Puigdemont
Cuestionado sobre si se reuniría como ministro de Exteriores con Puigdemont, a pesar de estar pendiente de un juicio por corrupción, Albares recordó que «hay una ley de amnistía que le avala y le cubre en estos momentos» y que fue respaldada por «la mayoría del Congreso de los Diputados».
Un cambio en la política catalana
Finalmente, hizo hincapié en la evolución de la situación en Cataluña, recordando «cómo estaba hace unos años» y «cómo está ahora». También reivindicó que la política no debe ser «para envenenar situaciones», sino para «sanarlas».
