Brasilia (EFE).- El gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, ha descartado este lunes su posibilidad de ser el sucesor del exmandatario brasileño Jair Bolsonaro, actualmente inhabilitado y condenado a 27 años de cárcel por golpismo, en las elecciones presidenciales de 2026.
Freitas comunicó su decisión de retirarse de la carrera presidencial tras una visita al líder ultraderechista en su casa de Brasilia, donde se encuentra bajo arresto domiciliario desde el 4 de agosto debido a incumplimientos de medidas cautelares impuestas por la Corte Suprema.
«Soy candidato a la reelección, a la reelección en São Paulo. Eso está claro», afirmó Tarcísio de Freitas en declaraciones a la prensa al ser cuestionado sobre sus planes políticos, en la entrada de la urbanización donde reside el expresidente Bolsonaro.
El exministro de Infraestructura durante el mandato de Bolsonaro (2019-2022) expresó que, tras obtener el permiso judicial, decidió hacer una visita de «cortesía» al exjefe de Estado, a quien considera un «amigo muy importante en su historia» como político. «Los amigos son amigos en los buenos y en los malos momentos. Bolsonaro está pasando por un momento difícil y es ahora cuando los amigos tienen que aparecer, darse la mano y prestar solidaridad», añadió.
Bolsonaro, afectado por problemas de salud
Freitas señaló que el expresidente continúa delicado de salud, ya que durante su conversación «tenía hipo todo el tiempo», un síntoma recurrente que el gobernador atribuyó a la puñalada que sufrió Bolsonaro en un mitin en 2018, así como a las posteriores cirugías a las que debió someterse tras el atentado.
«Voy a estar a su lado siempre para decir: estamos juntos, soy agradecido por todo lo que me proporcionó y que siempre podrá contar conmigo», insistió el gobernador.
La prensa brasileña y ciertos sectores del arco conservador habían apuntado a Freitas como el sucesor natural de Bolsonaro para las elecciones presidenciales de octubre de 2026. Sin embargo, la situación actual agrega incertidumbre a la derecha brasileña.
Jair Bolsonaro se encuentra inhabilitado por abuso de poder en las elecciones de 2022 y el 11 de septiembre fue condenado por el Supremo a 27 años de cárcel por «liderar» una trama para intentar aferrarse al poder tras perder en las elecciones de ese año.
Aún no se ha materializado una candidatura de consenso en la derecha, ya que otros políticos, como el gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, y el de Goiás, Ronaldo Caiado, ya han manifestado su intención de presentarse a las elecciones presidenciales de 2026. La renuncia de Freitas añade más incertidumbre a este campo político.
Por otro lado, en el ámbito progresista, el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, tampoco ha definido con certeza si se presentará a la reelección, aunque ha insinuado que será candidato si su salud se mantiene en buen estado. A pesar de tales incertidumbres, los últimos sondeos de opinión indican que Lula vencería en una eventual segunda vuelta en todos los escenarios, incluso si su oponente fuera Tarcísio de Freitas.
